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Antonio Cubillo o el irreductible patriota

la verdad de lanzarote  |  15 de marzo de 2013 (13:34 h.)
Tomás Quintana
TOMÁS QUINTANA: El aparato del poder militar y político-administrativo daba coherencia a la inconsciencia del colonizado y los intereses del  colonizador, en un entramado de aparente normalidad psico-social, frágil y dependiente, para sustituir  el “arado” y las tradiciones por una “bandeja” que servía suculento desarraigo y unas migajas de bienestar. A finales de los sesenta, casi la mitad de la población activa trabajaba en el campo y las compañías extranjeras, con mayor cuota  de mercado y respaldo financiero, desplazaban a las empresas canarias centradas, principalmente, en la agricultura, pesca y ganadería.

El aparato del poder militar y político-administrativo daba coherencia a la inconsciencia del colonizado y los intereses del  colonizador, en un entramado de aparente normalidad psico-social, frágil y dependiente, para sustituir  el “arado” y las tradiciones por una “bandeja” que servía suculento desarraigo y unas migajas de bienestar. A finales de los sesenta, casi la mitad de la población activa trabajaba en el campo y las compañías extranjeras, con mayor cuota  de mercado y respaldo financiero, desplazaban a las empresas canarias centradas, principalmente, en la agricultura, pesca y ganadería.

Entidades suecas, inglesas, holandesas, españolas y, especialmente, alemanas, al socaire de la ley Strauss -1968 a 1971- de ayuda a los Países en Desarrollo, se hacían con grandes bolsas de suelo destinadas a formar parte del nuevo tejido urbano de promoción turística, poniendo en riesgo el propio equilibrio ecológico, con mayor impacto en el territorio de las Islas que ningún petróleo posible llegado a nuestras costas. Aunque  con muchísimos detractores el  “boom turístico” se impuso en el mismo modo que persiste la colonialidad y, Canarias, pasa de 73.240 turistas en 1960 a 2.011.024 en 1975, rebasando en el 2011 los 12 millones con más de 14, antes de la crisis actual. Producto de todo aquello, hoy somos el País con la mayor relación turista por habitante del mundo, sin que ello nos salve del desempleo y la pobreza, por lo que cabe preguntarnos: ¿quiénes se llevan tremendos beneficios?¿Si, además, todas nuestras infraestructuras insulares son las más rentables, por qué tenemos la tasa de paro más alta, no sólo del Estado español y la UE, sino de cualesquiera de los países vecinos del áfrica continental? A pesar de cierta capitalización de algunas empresas canarias, el Turismo sigue siendo un negocio en manos mayormente de extraños, circunstancia que ha propiciado trabados intereses económicos y políticos  desdibujando el problema colonial que, por mor de las inversiones foráneas, implicó en noviembre de 1978, también a Alemania, en el criminal atentado al Secretario General del MPAIAC y abogado, Don Antonio Cubillo. Si la contradicción principal para los independentistas es la situación colonial; la de los colonos y capitales foráneos, la representa toda aquella inestabilidad política o social que impida sus réditos y, por lo tanto,  los de España.

En esa contradicción discurría aquella realidad socioeconómica en el Archipiélago, dos realidades divergentes, la interior de espalda a los cambios liberadores que se habían propiciado en el continente. Hasta la conmoción en 1975 con la “Marcha Verde”; Marruecos, moviliza pacíficamente a su Pueblo y recupera la integridad territorial en el Atlántico, forzando el abandono de colonos canarios y españoles y poniendo fin a la provincia del Sahara Occidental Español, tan provincia española y contranatura, como son hoy las de Canarias. La descolonización del Sahara, cuyos perniciosos efectos, sociales, económicos y políticos hemos tenido que pagar los canarios; y, los cambios geoestratégicos y el conflicto armado en la región; servían de excusa para el rearme y la militarización española de las Islas. Y un discurso hostil, tanto de la izquierda y derecha española como de los frustrados colonos canarios, daban pábulos a un recién Polisario cuya ubicuidad política y prioridad españolizante comenzó a gravitar negativamente  sobre nuestra propia causa de liberación nacional, más antigua y legítima, utilizada por sus dirigentes como moneda de cambio y despreciando y obstaculizando las aspiraciones de libertad y soberanía de los canarios, por la perversa iniciativa de un Estado árabe en un territorio de naturaleza amazigh. 

En el mismo año que se constituía en Venezuela el MIC, Movimiento para la Independencia de Canarias. Desde Argel, el 2 de diciembre, la voz del compatriota que “nos ha dejado” con el peletero de la libertad encendido; las ondas hertzianas traían a la Islas, el: ¡Aquí la Voz de Canarias Libre, emisora del Movimiento para la Autodeterminación e Independencia del Archipiélago Canario, MPAIAC. Salud para todos los compañeros!  y el saludo en tamazight: Azul falawen Imidawen. Con ardor, lanzaba sus proclamas de toma de consciencia para la lucha contra el colonizador en su fase de propaganda armada y de organización en las Islas. Una ofensiva radiofónica que fue especialmente activa desde 1976 al 78, provocando la reacción de las fuerzas  represivas contra los militantes independentistas en redadas y detenciones hasta el debilitamiento interno del Movimiento. Cada día,  a las 20 horas gmt, la vehemencia de los discursos y consignas de Cubillo fue calando en toda la sociedad canaria,  no dejando indiferente a nadie que lo escuchara, tanto, que muchos despertaron su sentimiento de canariedad, de africanidad y de patriotas, gracias a la “Emisora”. A poco del Acuerdo Tripartito entre España, Marruecos y Mauritania, sobre la descolonización del Sahara, firmado unos días antes de la muerte de Francisco Franco, Jefe de Estado español, y dada la importancia estratégica del Archipiélago, la Voz de Canarias Libre fue posible;  hasta que, Argelia y España priorizaron sus intereses económicos y de Estados y, aquella emisora, enmudeció.

Aunque el MPAIAC se dotó en el primer congreso del brazo político del PTC no tuvo virtualidad interna y tampoco participó  en las manipuladas elecciones generales españolas de 1977. En su lugar, un nuevo partido liderado por cofundadores de Canarias Libre se crea en el interior: Pueblo Canario Unido -PCU-  única alternativa electoral anticolonial que consigue ser la tercera fuerza más votada. Este hecho facilitó que en 1978 la Metrópoli, a pesar de las movilizaciones políticas y sindicales por los derechos nacionales de Canarias, pusiera en marcha su régimen Preautonómico y, para ese mismo año, con representantes de UCD, PSOE, PCE, PSP, AP y Asamblea Majorera,  constituyeran en las Cañadas del Teide la Junta de Canarias. Instrumentos jurídico-políticos cómplices que darían continuidad al status colonial con el subterfugio de la Autonomía. Los cambios políticos en la Metrópoli y sus efectos  represivos en la sociedad canaria; la falta de  orientación que liderara la lucha anticolonial; el debilitamiento de las acciones del MPAIAC y la inercia del momento histórico; nos abocó a un debate y confrontación  que se agudizó con la ilegalización de PCU. Éste, con bases mayormente independentistas, pero organizado con marcada identidad de izquierda,  asambleario  y con prejuicios de clase, determinó el liderazgo ideológico de las personas y los grupos que lo integraban condicionando el apoyo al MPAIAC y, por lo tanto, una clara alternativa anticolonial. No hubo tiempo para más reflexión y reconducir aquella situación.  Mientras la tricolor estrellada era asumida como enseña nacional en todo el Archipiélago, el aparato del Estado, apoyado en el entramado autonómico de apariencia democrática y con la españolera local, creaba las condiciones para el asesinato de quién liderara la denuncia de la vergüenza colonial del Reino de España y, el 5 de abril de 1978, éste atentara contra el Secretario General del MPAIAC dejándolo gravemente herido,  de cuyas secuelas nunca se recuperaría. 

Los avances diplomáticos con el reconocimiento del MPAIAC por la OUA; los acontecimientos que sobrevinieron al atentado; la vuelta a la Patria de Cubillo; y, las diferencias con nuevas organizaciones independentistas, son: otra Historia; cargada de errores y de aciertos, en los que ninguno de nosotros quedamos libre de culpas. Don Antonio Cubillo, padre de tres hijos, abogado, patriota irreductible, damnificado, junto a muchos compañeros de apócrifos liderazgos, y víctima de la realidad colonial que le  tocó vivir. Acabó sus días con las sombras propias de los que tienen la virtud de dar luz. Descanse en Paz.

¡VIVA CANARIAS LIBRE!

Tomás Quintana

frepic@canariasestado.org