Sillas gaming y sillas de oficina, ¿cuál elegir en cada caso?

 |  24 de enero de 2020 (11:31 h.)

Llegado el momento de tener que comprar una silla para nuestro set up, es posible que no nos planteemos tan solo las distintas opciones que existen dentro del catálogo de gaming, sino que también nos surjan dudas sobre si debemos elegir una silla de oficina o una silla gaming.

Y si bien esto puede sonar un tanto extraño, lo cierto es que las dos sillas tienen tantas cosas que nos pueden ofrecer que la información que aportamos en las siguientes líneas puede hacer cambiar de opinión al lector si ya había tomado una decisión.

 

Gracias a las sillas gaming podemos apoyar el cuerpo entero

Sin duda alguna, una de las grandes ventajas de las sillas gaming, y por lo que tantas personas se quedan con ellas, es porque tiene un diseño mucho más atractivo para los jugadores, y que los atrae en mayor medida que una silla de oficina al uso. A lo que hay que añadir que la mayor parte de ellas tienen unas dimensiones que dan la posibilidad de descansar la cabeza, lo cual no suele ser posible en las sillas de escritorio (en algunas de ellas sí).

Anteriormente, las sillas de oficina tenían un diseño que se asemejaba más al estilo de un sillón. Pero conforme ha ido pasando el tiempo, y con el avance de los diseños ergonómicos, este tipo de sillas han dejado atrás todo su peso, convirtiéndose en modelos muy livianos y con un diseño adaptado al cuerpo al 100%. Estas sillas normalmente cuentan con formas de todo tipo para que la espalda no sufra después de estar ocho horas sentados en ellas.

Entonces, ¿con cuál debo quedarme?

Ya hemos visto que las sillas gaming son las más apropiadas para poder descansar el cuerpo, y que tienen unas dimensiones muy interesantes. Pero lo cierto es que aunque pasemos muchas horas en una silla gaming, el trabajador de una oficina está mucho más tiempo sentado en su silla, y por ello necesita que esta le evite todo tipo de dolores al finalizar la semana.

Las sillas de oficina no tienen un cuerpo demasiado grande, limitándose a dar apoyo a determinadas zonas del cuerpo. La sillas gaming cubren nuestro cuerpo completamente, dándonos la opción de descansarlo mientras estamos jugando en el ordenador o la consola.

En todo caso, para trabajar en es mejor optar por una silla de oficina. Las sillas gaming son ergonómicas pero están pensadas más bien para el juego, mientras que las de oficina se centran en los aspectos a tener en cuenta a la hora de trabajar.

El quid de la cuestión: el precio

Comoquiera que sea, es innegable que hay una diferencia de precio grande entre unas sillas y otras. Las de oficina son mucho más costosas que las sillas gaming, pudiendo llegar a costar hasta un 60%más que estas últimas. Así pues, el gran inconveniente de las sillas de oficina es que quedan lejos del alcance del bolsillo de un usuario medio.

 

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