07:35 h. Lunes, 10 de Diciembre de 2018

la verdad de lanzarote

Felicidades a Vecinos Unidos

Movimiento por la Unidad del Pueblo Canario

laverdaddelanzarote.opennemas.com  |  28 de Noviembre de 2018 (10:05 h.)
Más acciones:

Eleonor Roosevelt y los Derechos Humanos
Eleonor Roosevelt y los Derechos Humanos

 

Queremos expresar nuestra más sincera enhorabuena a Vecinos Unidos que por fin, después de un duro litigio que ha durado prácticamente tres años, el desgobierno del Ayuntamiento de Arrecife, Titeroygacat (ex Lanzarote), con Eva de Anta, alcaldesa nacida en “Madriz”, a la cabeza, ha tenido que ceder un local para que el concejal electo de Vecinos Unidos, el Señor Don Andrés Medina, pueda desarrollar, en unas condiciones mínimamente dignas, las funciones para las que fue elegido por sus vecinos, que no son otras que la defensa a ultranza de sus intereses, los que, como ciudadanos que contribuyen al sostenimiento del erario público, les corresponden.

Vulneración de los Derechos Humanos. Los hechos narrados son especialmente graves y jamás hubieran sido noticia si Canarias no fuera una desdichada colonia en la que se sigue persiguiendo y discriminado a las personas por motivos políticos aunque ello infrinja la legislación internacional suscrita por el reino de España lo que, lamentablemente, demuestra una vez más que el enloquecido Estado incumple, sistemáticamente, los pactos que suscribe y sigue pisoteando nuestros derechos fundamentales, específicamente el Artículo 2 de la Declaración de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas que dice:  “Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición. Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía”, como es el caso de Canarias, una posesión colonial española en el noroeste de África.

Los partidos políticos, inductores del apesebramiento vecinal. Está claro que a los partidos políticos no les gustan los vecinos rebeldes, aquellos que no se venden por un bocadillo de mortadela, ni les ríen las gracias cuando, nerviosos por la inminente convocatoria electoral, aparecen por las asociaciones de vecinos, interesadamente, para recabar el apoyo de los mismos y prorrogar el carguito otros 4 años pero eso sí, una vez electos lejos ya de los problemas de los abandonados y depauperados barrios, en los que muchos vecinos no tienen ni siquiera para abonar unas humildes cuotas de la comunidad, en condiciones higiénicas deplorables, sin acceso a una sanidad y educación dignas, sin asistencia a las personas dependientes, de las que los ayuntamientos se han olvidado completamente, eliminado la asistencia a domicilio, los servicios de fisioterapia para las personas necesitadas y un sinfín de penurias de todos conocidas.

“El castrado no odia a quien lo castró sino a quien no se deja castrar” (Víctor Ramírez). Eso es lo que le está pasando a nuestros más insignes representantes en las organizaciones políticas, sindicales, sociales, culturales y hasta deportivas. Lo que decimos puede ser corroborado por todos y cada uno de nuestros compatriotas cuando han tenido que recurrir a alguna institución pública, esas que están hechas para que no funcionen, en las que cualquier gestión, por simple que sea, nos puede llevar, no ya meses sino años y suerte de aquel ciudadano ciudadana que consiga algún resultado positivo. Entonces cuando aparece alguna persona conscienciada y quiere desarrollar las funciones para las que ha sido elegida, en el caso de cargo público, o sencillamente actuar normalmente en el ejercicio de su profesión, los que temen ser puestos en evidencia por su manifiesta ineptitud, lo declaran el enemigo a batir, dedicando más tiempo a impedir que los honestos profesionales desempeñen honradamente su labor que a cumplir con sus obligaciones, recurriendo incluso a la persecución, el bullying, la sumisión e incluso a la vulneración de derechos fundamentales por las personas que, entre otras, reciben un salario que lleva implícito la defensa de esos derechos.

La única batalla que se pierde es la que se abandona. En conclusión, reiteramos nuestra felicitación a Vecinos Unidos y, específicamente, al Señor Andrés Medina, animándole a continuar bregando por los derechos de los vecinos cuyo reconocimiento y aprecio es el mejor estipendio de su gestión pública.

 

Ministerio de Ciencias Sociales de la República Democrática Federal Canaria