05:32 h. Domingo, 18 de agosto de 2019

Maldición eterna a quien destruya nuestra patria, Canarias (1)

Movimiento por la Unidad del Pueblo Canario
laverdaddelanzarote.opennemas.com  |  09 de agosto de 2019 (22:40 h.)
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Con una población de 2.127.685 habitantes según los datos hechos públicos por el metropolitano Instituto Nacional de Estadística correspondientes al año 2018 y una superficie emergida de apenas 7.493 kilómetros cuadrados, Canarias tiene una escandalosa cifra de 284 habitantes por Km2, sin tener en cuenta los diecisiete millones de turistas del citado año, un insostenible territorio con 821 vehículos por cada mil habitantes o sea, 1.746.829 vehículos en total, según datos del Banco Mundial, lo que nos coloca en el sexto país con más vehículos y un nivel de contaminación equivalente a una ciudad super industrializada como Düsseldorf, demostrado mediante una investigación realizada tomando muestras con una aeronave en los cielos de Canarias y la ciudad germana, entre otros lugares, analizados químicamente.

Destrucción a toda costa. El muelle de “Caleta Sebo”, en la Graciosa, comunica esta isla con Lanzarote mediante el “Muelle de Órzola”, uno de los siete (7) de los que dispone esta última isla, junto con “Marina Lanzarote”, “Puerto Calero”, “Marina Rubicón”, “Muelle de los Mármoles”, “Puerto del Carmen” y “Puerto de Playa Blanca”, sometido a una mastodóntica e innecesaria ampliación destruyendo uno de los parajes costeros más emblemáticos de Canarias, el Parque Natural de Papagayo, muelle este último que comunica con Erbani (ex Fuerteventura) diariamente mediante unas cuatro navieras dando lugar a la que es, probablemente, la zona oceánica más contaminada de toda Canarias y con el correspondiente peligro tanto para esta floreciente zona pesquera como para la abundante fauna y flora marina del lugar. Erbani dispone al menos de los muelles de “Puerto Cabras” (ex “Puerto del Rosario”), “El Cotillo”, “Morro Jable” y “Corralejo”, sin fondo suficiente para la construcción de un muelle de cruceros, a imitación del ya obsoleto incluso en construcción muelle de Playa Blanca, por lo que el anterior alcalde de la Oliva, de donde depende Corralejo, llegó a proponer fondear en altura y traer a los cruceristas a tierra mediante barcazas.

La desertización de Tamarán. Morro Jable comunica con el muelle del “Winiwada” n Tamarán (ex “Puerto de la Luz y de Las Palmas”, de triste historia al haber desertizado Tamarán cuando los buques eran de vapor y necesitaban carbón como combustible obtenido de los otrora frondosos bosques, reconocido en el siglo XVIII por el mismísimo Verneau, médico francés autor del libro “Cinco años de estancia en las Islas Canarias”, que llegó a afirmar que las islas con más futuro, debido a la abundante agua de la que disponían, eran precisamente Ero -ex Hierro- y Tamarán -ex Gran Canaria-, bautizada así por el genocida de triste recuerdo Jean de Bethencourt), política depredadora con el territorio que condujo a la destrucción de la bella Winiwada y su sustitución por la actual mastodóntica ciudad, incluyendo la destrucción de las Canteras y las Alcaravaneras, unidas por brillantes dunas de arena y ahora separadas por horrorosas construcciones al servicio de un desarrollismo salvaje e incontrolado cuya afán depredador se ha extendido a la isla entera ¡Qué pena! Al citado puerto hay que añadir al menos el “Puerto Deportivo de Mogán”, la “Marina Anfi del Mar”, “Puerto Rico”, Puerto de Agaete” (otra pretendida obra faraónica, típica del fascismo y en Canarias característica de los franquistas de “Colisión” Canaria), “Puerto Deportivo Pasito Blanco” y “Puerto de Arguineguín”,

La deforestación de Chinet. El muelle de “Añashw n Chinet”, al servicio del más rancio caciquismo servilista del colonialismo, compite abiertamente con el de “La Luz etc” como una candela más del caduco pleito insular mediante el cual estas dos islas se han dividido hasta ahora las sobras del régimen monárquico y colonial. En 1881 existían en la ciudad hasta cuatro almacenes de carbón, llegando a suministrar la brutalidad de 30 toneladas de carbón por hora, desapareciendo el bosque de laurisilva que llegaba hasta la “Curva de Gracia”, cerca de “La Cuesta”, hasta que llegaron los españoles con el hacha. El “Puerto de Granadilla”, antiecológico, insostenible e innecesario, cuya demolición exigimos a cargo de los responsables políticos y sus promotores, ha destruido uno de los sebadales más productivos de Canarias, que hay que proteger al constituir auténticas praderas marinas. Existen además el “Puerto de los Cristianos”, el “Puerto de Garachico” y los previstos “Puerto de Fonsalía”, muelle deportivo de “Puerto de la Cruz” y el “Puerto Deportivo de Mesa del Mar”.

Una ley para desertizar las denominadas “Islas Verdes”. Ero, Ghumara y Benawaré están desde hace tiempo en el punto de mira de insensatos caciques y otros especuladores del territorio, para lo que han creado una fraudulenta “ley de las Islas Verdes”, en una tergiversación más del lenguaje de los pseudopolíticos en la colonia, mediante la cual se autorizaría la construcción de cualquier infraestructura hotelera, incluso en zonas de interés agrícola e incluso hidrológico, con un mínimo de 12 plazas, ley asumida ahora por el mal denominado, porque no lo es, “Pacto de Progreso” del Partido Socialista Obrero Español y de los GAL (nada de Canarias), Nueva Canarias (vieja política), Podemos y Casi-miro Curbelo que, no en vano, ha asumido la Consejería de Turismo, aunque este haya descendido hasta niveles tan inesperados que tiene a todos muy preocupados, sin darse cuenta aún de que probablemente nuestros visitantes se han  cansado de bañarse en nuestras aguas residuales vertidas al mar sin depurar y, por lo tanto, repletas de mierda en la que crecen a sus anchas hepatotóxicas cianobacterias que el régimen prefiera denominar “microalgas”. Los muelles de “Tedote”, “Tazacorte” y “Puerto Espíndola” n Benawaré, “La Estaca” n Ero e “Hipalan” n Ghumara constituyen las principales infraestructuras marítimas en estas entrañables islas.

Aunque sólo hemos mencionado 28 infraestructuras navales, en total la administración colonial reconoce 47 de los cuales 16 son calificados como de interés general, 14 como refugios y diques de abrigo y 13 como puertos deportivos.

De la mar a la montaña. El depredador e insostenible modelo económico del colonialismo ha arruinado tanto nuestras costas, incluyendo el desguace de nuestra flota pesquera, mediante los sucesivos convenios de pesca suscritos fraudulentamente por los reinos de España y Marruecos, lo que anticipó premonitoriamente el insigne científico oceonográfico Carmelo García Cabrera, el primero de ellos negociado entre el gobierno del falangista Adolfo Suárez y Mohamed II que, dicho sea de paso, sostenía que los canarios teníamos que figurar en el convenio distintivamente al tener derechos de pesca históricos adquiridos en el Banco de Pesca Canario-Sahariano y reconocidos por la legislación internacional, a lo que respondió Suárez que eso era una discriminación entre españoles, lo que remató el patético Felipe González, con la complicidad de Jerónimo Saavedra, popularmente conocido como el “rey Momo”, responsable del desguace de la flota pesquera, desguace acompañado de las lágrimas de nuestros pescadores que llevaron los restos a la España colonial y monárquica, régimen colonial que ha arruinado, decimos, tanto nuestras costas y pesca como nuestras montañas y montes.

El fraudulento uso militar de nuestro territorio. El ejército español de ocupación ha instalado radares de vigilancia en “Las Peñas del Chache”, la montaña más alta de Lanzarote, además de grandes drones para vigilarnos, descarada e ilegítimamente, tanto a nosotros como a los hermanos pueblos africanos, ejército de ocupación que tiene previsto además retomar el caduco y diabólico proyecto de instalación del “Radar de Malpaso” en la isla de El Hierro, a lo que hay que añadir el Instituto Nacional de Técnica Aerospacial (INTA) en Maspalomas así como en la universidad española en la Laguna, los radares del Pozo de las Nieves, las bases aéreas de Los Rodeos, Gando y Guacimeta, la base naval de Las Palmas, La Isleta y Hoya Fría, así como el campo de tiro de Pájara. El colonialismo dispone también del Centro de Coordinación Regional de Canarias (obviando, interesadamente, que somos una posesión colonial española en el noroeste africano o sea, una NACIÓN sometida en vez de una región española o “provincias de ultramar” como nos definía el antepenúltimo dictador, Franco), todo ello a pesar de nuestro rechazo a formar parte de la OTAN en el glorioso Referéndum celebrado el 12 de Marzo de 1986, resultados que el totalitario y enloquecido régimen sigue negándose a ejecutar 33 años después, gobierne quien gobierne en Madrid, al tratarse de un régimen antidemocrático, que no respeta ni sus propias convocatorias electorales a no ser que le sean favorables ¡QUE VERGÜENZA!

El uso pseudocientífico de nuestra privilegiada posición geoestratégica. Vuelve a sonar el malévolo ruido de tambores a cuenta de la pretendida construcción del previsto observatorio astrofísico de Hawai en Benawaré, ante el rechazo de la conscienciada población hawaiana con respecto a la construcción de esta impactante infraestructura en su patrimonio natural y arqueológico, cuyo coste supera los mil millones de euros, lo que ha dado lugar a que todo el escalafón colonial se haya puesto a aplaudir hasta con la orejas, desde el pseudopresidente del gobierno más que nunca títere de Madrid hasta el último monaguillo, infraestructura que pretenden pase a engrosar  el deterioradísimo”Roque de los Muchachos”, donde han destruido infinidad de observatorios astronómicos de los awaras, que llegaron a descubrir la estructura helicoidal de la “Vía Láctea”, sin apenas recursos materiales pero mucha capacidad intelectual, como consta en la “Zarza”, la “Zarcita”, “Belmaco” y todos los yacimientos arqueológicos que las recientes instalaciones han destruido en las cumbres de Benawaré, por lo que nos opondremos rotundamente a dicha instalación, que denunciamos ante la opinión pública y los medios de comunicación masiva tanto nacionales como estatales e internacionales, por depredadora tanto de la naturaleza como del patrimonio arqueológico, además de contaminar el acuífero, como ya está ocurriendo con los telescopios actualmente instalados, momento justo en el que la pretendida ciencia deja de serlo, igual que nos opondremos a cualquier instalación del tipo que sea que pretenda instalarse en las “Montañas Sagradas” de Tamarán, “Tindaya” o cualesquier otro asentamiento de nuestro patrimonio cultural.

En conclusión, las decisiones tomadas en nombre de la política por unos desacreditados políticos representantes de la desprestigiada plutocracia coronada del borbonato, responsables directos del ascenso del fascismo, basados en el hecho de que a duras penas hayan conseguido que apenas un 50 por ciento del fraudulento censo de canarias haya participado en las farsas o mejor sainetes electorales, fraudulento no sólo por incluir en el censo más de medio millón de extranjeros incluyendo los españoles sino porque son convocatorias amañadas y antidemocráticas para que el régimen tripartito siga usurpando el poder, esas decisiones, decimos, son ilegítimas dado que esta posesión colonial española fuera de sus fronteras fue sometida por la fuerza de las armas y hemos rechazado la primera y única vez que nos han dado la oportunidad de hacerlo, el Referéndum de Autodeterminación del 12 de Marzo de 1986, reiteramos, mediante el cual España completó su entrada en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN, por sus siglas en español) y, en consecuencia, tiene la democrática obligación de replegarse a sus fronteras, liberando a nuestro pueblo y finalizando nuestro aherrojamiento.

Ministerio de Ciencias de la Tierra de la República Democrática Federal Canaria