22:41 h. miércoles, 24 de febrero de 2021

El Covid-19 es el más cruel de los negocios económicos de la historia del mundo.

 |  15 de febrero de 2021 (14:39 h.)
COVID negocio cruel

Es espeluznante pensar que puedan existir gente sin escrúpulos que estén  utilizando la población mundial para enriquecerse sin importarles la destrucción de la economía del planeta.

Los costes económicos que está cobrándose la pandemia aumentan pero hay una factura que hasta ahora no se ha tenido en cuenta: el precio de la atención hospitalaria a los enfermos. Es difícil trazar un camino hasta el valor final porque el valor de los servicios sanitarios públicos no está publicitado, pero un primer acercamiento llevaría a situar esta en muchísimos miles de  millones desde marzo hasta hoy.

Para calcular estos datos primero hay que concretar el precio de la estancia en una cama de planta de hospital y otra de UCI. Para ello se han escogido los datos publicado por ejemplo del Servicio Vasco de Salud (Osakidetza) que están actualizados a 2020. Un día de cama en un hospital público tiene un valor e 986 euros al día (todo incluido) mientras que la estancia en una Unidad de Vigilancia Intensiva asciende a 1.713 euros.

¿EXISTIRÁ INTERÉS ECONÓMICO EN INCREMENTAR LAS ESTADÍSTICAS DE CONTAGIO Y EN LLENAR LOS HOSPITALES?

Ingresos de los Hospitales y Gobiernos Autonómicos.

Por cada PCR que se realizan cobran 93 euros.

Los centros podrán facturar la actividad extraordinaria derivada de la atención prestada para la lucha contra la COVID-19 de acuerdo con las siguientes tarifas:

Alta hospitalaria para COVID-19 con estancia en UCI: 43.400 euros.

Alta hospitalaria para COVID-19 sin estancia en UCI:

Estancia menor o igual a 72 horas: 2.500 euros.

Estancia mayor de 72 horas o exitus: 5.000 euros.

Alta de media estancia socio-sanitaria para COVID-19:

Si proviene de una alta menor o igual a 72 h: 3.902,10 euros.

Si proviene de una alta mayor a 72h: 2.601,40 euros.

Alta de convalecencia en hospitales de campaña (pabellones) para COVID-19: 1.381,30 euros.

Alta de hospitalización a domicilio para COVID-19: 942,08 euros.

El negocio sucio de las vacunas es denigrante y mucho más aún cuando se pretende obligar la vacunación para el incremento de los beneficios de las farmacéuticas.

A la hora de hablar de política, lo más probable es que si te piensas lo peor te quedes corto y lo más seguro es que no sabrás ni de qué ni de quiénes estás hablando, porque la sala de máquinas del mundo no la manejan los gobiernos, o al menos no solo ellos, sino otros poderes en la sombra que no respetan más ley que la del dinero. 

Lo que está ocurriendo con las vacunas contra el covid-19 también deja las cosas muy claras. Actuando con una prepotencia y una impunidad escalofriantes, a cara descubierta porque eso no importa mientras los contratos que firman estén disfrazados.

Las máscarillas, geles y guantes es una auténtica fábrica de dinero y beneficios diarios para los especuladores.

Una gran parte de la población está siendo humillada, ofendida, puesta en ridículo y se está sacrificando sus vidas.

Lo urgente sería que esa compañía que especula con vidas humanas fuera intervenida,que los responsables de esta estafa a gran escala sean perseguidos y encarcelados, no deben esconderse que alguno de las o los mandamases políticos acabe en el consejo de administración de la farmacéutica. Aquí lo único transparente son los cristales de las puertas giratorias por las que se pasa de lo público a lo privado, y esas no las van a cerrar los que aspiran a que les den la llave. En nuestro país, de eso sabemos mucho.

Muchos políticos y Organismo Oficiales y sanitarios están intentando sacar beneficio del dolor y la muerte ajenas. Porque suelen serlo, aunque repitamos que una pandemia no entiende de clases sociales y algún que otro caso parezca demostrarlo. Pero quizá eso no sea nada más que la excepción que confirma la regla, porque: ¿se dan cuenta de que, hasta el momento, no se conoce una víctima mortal de coronavirus en el Congreso, el Senado o los parlamentos autonómicos? Será casualidad. 

Con éste artículo sólo pretendo demostrar que está pandemia es un crudo y duro negocios económico, lógicamente interesa que los hospitales estén llenos, que las estadísticas de contagió se eleven, que los PCR se realicen y que se sigan inventando cepas y llegadas de olas para mantener en el tiempo el negocio fraudulento más grande de la historia.

Ésto no es un Bulo es la cruda y dura realidad que puedes comprobar tu mismo. 

Pinchen y compruebe por ejemplo lo que se aprueba y pública en el siguiente BOE:

https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2020-5649