00:58 h. lunes, 19 de abril de 2021

"Una parte de la prensa Insular pretende acoso y derribo del Alcalde Tinajo"

 |  24 de febrero de 2021 (08:48 h.)
Acoso al alcalde de Tinajo
MAGAZINE LANZAROTE

Qué pena me dan esos periodistas, redactores, juntaletras, articulistas, tertulianos y locutores a los que, dada su mediocridad, no les queda más remedio que trabajar al dictado de las mafias o de los lobbies de poder que les pagan, que viene a ser lo mismo que una mafia. A veces me cabrean, es verdad, por el daño que hacen a una profesión que siempre anda en la cuerda floja e intentando resurgir de sus cenizas entre tantos intereses, dinero sucio y conciencias en venta a precio de saldo. 

Me disgustan, sí, pero su patética existencia también me produce algo entre vergüenza ajena y compasión; entiendo que debe ser jodido que tus propias limitaciones te conviertan en una marioneta y te obliguen a depender de a quién le besas los pies.

Estos periodistas y medios de información jamás critican a los políticos y empresarios depredadores que se están cargando la isla por unos billetes más en los bolsillos, sacrificando nuestro bienestar, nuestra convivencia y un futuro sostenible, y sin embargo intentan linchar públicamente a un alcalde que es muy querido en su pueblo, una persona humilde y sencilla que cuando sus vecinos lo necesitan se pone la ropa de faena y hace todo lo posible por resolver los problemas de quién lo necesita.

Estos mercenarios pretenden echar más leña al fuego e intentan buscar la confrontación de la población en contra de éste alcalde, porque este se echó un par de copas de más y chocó con un muro de piedra, por lo que vemos aquí nadie bebé, ni han tenido nunca un accidente, ni han sido multado por la Guardia Civil. Estos mercenarios solo buscan por orden de quienes les paga  el desprestigio del alcalde y presionar públicamente al mismo para que presente la dimisión, intenciones estás que no van a conseguir porque nadie le hace caso a éste medio en particular y en las redes serán tres los que critiquen.

Que pida ejemplaridad en Lanzarote un partido que hoy se les amontonan los problemas: los políticos, los electorales y los legales.

Hace sólo catorce meses tocaron el cielo con la llegada al Gobierno y hoy se les amontonan los problemas

Las trifulcas internas arruinan el partido por toda España desde La Rioja hasta Lanzarote , donde la confluencia local, acaba de saltar por los aires con la dimisión de unas de sus figuras importantes en la isla.

Pero aún siendo mala la permanente discordia interna no es la peor de las desdichas que aflige hoy a este parido. Ese honor lo tienen los sucesivos problemas legales que arrancaron en mayo con el llamado caso Dina y continuaron después con la eclosión del caso Calvente, mucho más serio que el anterior y que ha terminado con parte de la cúpula y el propio partido imputados por un juzgado de Madrid. 

Hoy, el tesorero que está imputado es el de éste partido, a quien un miembro del partido acusa de oscurecer las cuentas del partido. Junto a él está imputada parte de la ejecutiva incluyendo al número dos de su lider y la gerente del partido, la madriguera podría ser incluso más profunda porque están bajo sospecha algunos pesos pesados, además de que se les acusan públicamente de respaldar presuntamente con sus argumentos las graves actuaciones de los que se están manifestando y destruyendo Cataluña.

Expuesta está mínima parte de los muchos problemas que tienen en este Estado este partido, no están los mismo para pedir explicaciones y dimisiónes por temas de muchísimo menor importancia.

"NUESTRO CONCEJO AL ALCALDE"

Lo mejor que puede hacer el Alcalde es no hacer caso a las críticas para no echar más leña al fuego y evitar que la llama siga viva, con el silencio sobre este tema conseguirá que en muy poco tiempo se deje de hablar de lo ocurrido.

No se olvide señor Alcalde que siempre alrededor de estos medios  existe toda una corte de lacayos que los apoya y a veces intenta medrar con ellos. 

Estos mercenarios son los secretarios de ciertos poderosos, los que barren el suelo que pisan esperando que les echen una limosna pringosa.