Asegura que "no respetan las normas de aislamiento ni distanciamiento para las personas que se marchan por su cuenta y luego vuelven como si nada"

Un "sin techo" denuncia "robos, agresiones y falta de control" en uno de los albergues provisionales del Cabildo de Lanzarote

laverdaddelanzarote.opennemas.com  |  14 de mayo de 2020 (12:03 h.)
Megolla en Radio Altahay
Megolla en Radio Altahay
José Manuel Megolla, uno de los numerosos acogidos en los albergues provisionales creados como refugio para los "sin techo" de la Isla, denuncia "descontrol" y la presunta "permisividad" por parte de algunos supervisores con respecto a los albergados más polémicos.

Megolla fue uno de los primeros acogidos en el conocido como "Albergue provisional 1", habilitado por el Cabildo y el CECOES en la Ciudad Deportiva Lanzarote, para acoger a las personas sin hogar durante la alerta sanitaria del COVID-19. Y afirma que desde el primer momento pasó "miedo" por lo que ocurría en su interior, ya que "las normas de seguridad brillaban por su ausencia".

"Allí hay personas que le han escupido a los de Cruz Roja, y esos escupitajos han caído en la mesa donde nos ponen las bandejas", asegura con indignación. Denunciando que "esos individuos no respetan las normas de aislamiento ni distanciamiento para las personas que se marchan por su cuenta y luego vuelven como si nada". No culpa en ningún momento a los voluntarios de la Cruz Roja, aunque indica que "la situación se escapa a su control".

Entre los numerosos incidentes de los que manifiesta que ha sido testigo, destaca que "allí ha salido una persona cabreada. Estuvo una semana fuera. Luego volvió. En vez de ponerlo en aislamiento lo pusieron directamente con todos nosotros. La norma es pasarlo a aislamiento... Sin embargo, esa persona entró y fue derechito a su propia cama, sin pasar por aislamiento".

Otro caso que asegura que vivió fue el de "una chica que estuvo una semana fuera del albergue. Pues el mismo día que entró por la puerta para adentro, se metió dentro del pabellón, y empezó a darse besitos y abrazos con todas sus amistades. No le hicieron nada... Esa misma noche mantuvo relaciones sexuales" allí mismo con otra persona albergada. "Las normas de seguridad brillaban por su ausencia. No se respetan las normas de distanciamiento", remata el denunciante.

También denuncia Megolla el caso  de "un chiquillo majorero  que mordió una manzana y la escupió porque" al parecer "estaba un poco podrida. Pues a los 5 minutos se cayó al suelo con fatiga. Movió a los servicios de urgencias y lo llevaron al hospital, ¡sin tener nada!. Otra vez lo llevaron al hospital y se la lió a los médicos, que tuvieron que llamar a la policía. Pues lo volvieron a meter con nosotros. Tuvieron que entrar 3 agentes dentro para ponerlo firme, porque le tocaba los c... a todo el mundo. Pues a ese no se le hizo nada. Se le mantiene ahí dentro".

Asegura este vecino de Arrecife que también "entró una señorita con lo puesto. Pues ahora tiene tres cajas de ropa robada. Tiene la cama y una silla llenas de ropa robada. La han cogido un montón de veces robando ropa, escupiéndole a los de Cruz Roja...".

- "Me robaron la ropa y los zapatos"

Pero el caso que más indigna al denunciante (siempre según su testimonio) es el de otro albergado que "desde el primer día cogió el mando allí. Mandaba más que la Cruz Roja. Les gritaba a los de la Cruz Roja.  No le hicieron nada... Les dije al Coordinador y a David, el responsable, que lo registraran. Que tenía ropa robada. Que tenía incluso unas zapatillas mías nike blancas, que me costaron 69 euros. Tiene unos pantalones verdosos de marca, que me costaron 50 euros. Unos pantalones cortos. Y me decían que 'no podían registrar'... Estamos hartos ya. Está robando. Está amenazando. Agrediendo. Le dio un puñetazo a uno en el pecho, delante de todo el mundo. No se tomaron medidas... Yo les dije que lo iba a sacar en los medios de comunicación, y vinieron a hablar conmigo la enfermera y el responsable, David. Les advertí que 10 personas nos íbamos a plantar al mediodía, a la hora de comer. Entonces decidieron llevárselo a escondidas, a otro centro, con toda nuestra ropa robada".

- Gran respeto por la Cruz Roja

José Manuel Megolla quiere dejar claro que "siento un gran respeto por la Cruz Roja. Siempre la pongo por delante. El problema es que hay errores. A la Cruz Roja se le escapaban muchas cosas de las manos por no tener capacidad. Por la impresión de la situación en la que nos vimos todos abordados de golpe y porrazo". Recalcando que "algunos individuos no respetan las normas, con algún error por parte de Cruz Roja".

- Expulsado por ir a sacar dinero del cajero

Al final las denuncias (según cree el propio Megoya) le pasaron factura: "Yo quería salir para sacar dinero del cajero pero no me dejaban. Y les pregunté si no había una lista de espera para salir, y me dijeron que sí, pero son otros los que deciden... Pues fui al banco, saqué dinero, di un pequeño paseo de 5 minutos para coger aire, y volví. Y la coordinadora me dijo que estaba expulsado... ¿Estoy expulsado por esto? ¿Por ir a buscar dinero para mi hijo? Pues recogí mis cosas y me metí en el coche que lo tenía aparcado enfrente". 

Un muy molesto José Manuel Megolla alega que "a todos los que han estado una semana fuera y han vuelto sin pasar por aislamiento, no les dijeron nada. Y a mí, que estuve fuera 10 minutos para sacar dinero, me expulsaron".

Tras la "expulsión", el denunciante acudió a hablar (según asegura) con Dani, el supervisor, y "le dije que lo que no puede ser es que se estén pasando delante de mi, y porque yo haya salido a buscar dinero, me expulsen... Entonces me dijo: 'A ti no te han expulsado. Te has ido tú'... También se lo dije al consejero, Marcos Bergaz... Son una institución. Se cubren las espaldas unos a otros. Y no van a admitir que me han expulsado".

Al final, José Manuel Megoya que tiene una triple lesión de espalda "incurable" según los expertos médicos, tiene que malvivir dentro de su vehículo. Reconoce que tiene "un garajito para guardar las cosas, pero no puedo vivir dentro. Porque los techos son de uralita, las paredes sin encalar y hay mucho polvo en el suelo. El polvo de las planchas es cancerígeno. Me estoy quedando a dormir en el coche".

Interior del coche donde malvive 2