15:24 h. viernes, 03 de diciembre de 2021

Una terrible oportunidad para transformarla en fortaleza, y no dejarla en la permanente amenaza de un volcán, debilidad natural, hoy por hoy poco controlable.

Los Verdes instan a la Palma: “seguir el modelo energético de Islandia”.

 |  19 de noviembre de 2021 (17:36 h.)
Volcán de La Palma 3
RAMÓN GONZÁLEZ - PORTAVOZ DE LOS VERDES

Ramón González 5

Somos concernientes de que la erupción del volcán ha sido un desastre total para la población y la economía de La Palma, pero ante tal desgracia, es propio convertirlo en una oportunidad para lograr un modelo de desarrollo natural.

Armonizar la habitabilidad sin desarraigo, debe ser el estímulo principal, pero sin olvidar “sembrar” realidades.

En este sentido, el caso de Islandia fue bastante singular. El acuerdo entre las distintas corporaciones municipales, el Gobierno y la población para empezar a explorar y utilizar los recursos ecológicos locales, se vio impulsado por los costos en energía y la necesidad de garantizar la seguridad energética. Aunque, en la década de los 70, Islandia era un Estado pequeño y pacífico, existían obstáculos y el éxito no estaba asegurado. En esa época, el país estaba emergiendo tras siglos de pobreza, gobierno extranjero, careciendo de la infraestructura básica y los conocimientos necesarios sobre el potencial de sus recursos; así como de la experiencia de emprender proyectos energéticos de gran envergadura.  sin embargo, hoy en día es una potencia gracias al aprovechamiento de la energía geotérmica de sus volcanes.

La Palma no debe seguir anclada en un modelo de producción agrícola obsoleto y que se mantiene a base de enormes subvenciones.

Es sobradamente conocido que el sector platanero sobrevive gracias a un dumping, ya que se vende por debajo de los precios de producción, está acabando con los recursos hídricos de la isla y ha sido una fuente de contaminación notable debido al uso de pesticidas y abonos químicos. “Hoy por hoy, el plátano de las pintitas es un desastre en consumo de aguas, subvenciones a todo un entramado, a parte de ser fuente probada de contaminación”. No es de recibo mantener algo tan desastroso.

El portavoz de Los Verdes  de Canarias Ramon González considera que, es un disparate que se vuelva a incentivar las plantaciones de plátanos en la zona arrasada por el volcán, Lo lógico sería replantearse un nuevo futuro económico para la isla, eso sí,  apoyamos que a los afectados se les mantengan las subvenciones del POSEICAN en base al histórico  de producciones, no se puede emprender un cambio sin cerrar adecuadamente lo pendiente, y eso tenemos que defenderlo en todos los frentes.  No tiene sentido plantar más plátanos cuando en gran medida son destruidos mediante las conocidas “picas”.

Para Los Verdes, La Palma tiene la oportunidad de emprender una revolución energética que revierta en beneficio de sus habitantes logrando la autosuficiencia energética y creando industrias naturales y respetuosas en todo lo posible con el medio, como la producción de hidrógeno verde.

Apunta Ramón González: Defendemos avanzar hacia la soberanía energética, no de entregar los aprovechamientos geotérmicos a las multinacionales, y eso requiere elevado compromiso institucional y ciudadano.

Es preciso establecer el acuerdo y la colaboración entre las corporaciones municipales, el Cabildo, el Gobierno de Canarias y la población, desde las fases iniciales de la transición. El apoyo de todo el
Estado y del Gobierno de España puede ser, porque la situación lo exige y la ley estipula, sin precedentes en todos los órdenes.

En el caso de Islandia, este diálogo fomentó la confianza y el desarrollo de una mentalidad orientada a la búsqueda de soluciones para superar los obstáculos mencionados anteriormente.

La colaboración y el compromiso local, junto a la participación de la población, constituyen la clave del éxito. El modo en que las corporaciones municipales de Islandia se involucraron y aprendieron de los innovadores emprendedores ayudó a impulsar la energía geotérmica como la hidroeléctrica de manera ejemplarizante que debemos hacernos partícipes.