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Felicitaciones al Cabildo de Lanzarote por el proyecto de Museo Arqueológico y algunos apuntes históricos

| 27 de octubre de 2012

Me congratulo con el Cabildo Insular de Lanzarote por la decisión tomada con respecto al proyecto de restauración de nuestro legado arqueológico. Debo pensar que se refiere a lo aborigen. Nunca uso la palabra “aborigen” porque creo que es incorrecta dado que “aborigen” es una palabra compuesta de “ab”, que equivale a “sin”, y “origo”, “el orige”, por lo que significa “sin origen”.

Me congratulo con el Cabildo Insular de Lanzarote por la decisión tomada con respecto al proyecto de restauración de nuestro legado arqueológico. Debo pensar que se refiere a lo aborigen.

Nunca uso la palabra “aborigen” porque creo que es incorrecta dado que “aborigen” es una palabra compuesta de “ab”, que equivale a “sin”, y “origo”, “el orige”, por lo que significa “sin origen”. Dado que nuestro pueblo desciende en su mayoría de estas poblaciones siempre uso “antepasados”. Hoy, a estas alturas, la discusión sobre nuestra procedencia o rebatir nuestros orígenes solo puede hacerlo un ignorante atrevido o un total lego en el tema. Esto viene a cuento porque no hace tanto tiempo cómo se alzaban “en sesudos antropólogos”, “historiadores”, “etnógrafos”  a cualquier juntaletras de los que se cogen a trasmallo. En las tertulias mañaneras de la prensa española: televisión, radios (y truenos)… con el fin de falsificar u oscurecer por parte de paletos indocumentados e ignorantes el origen y la realidad de nuestro pueblo. Aquí vemos cómo según quien abra la boca el origen de nuestros antepasados los ubica a su gusto, moda o tendencia política del momento. La seriedad del argumento o la tesis no interesan sino “verme yo y oírme hablando en la prensa o la televisión y a la vez estoy seguro que nadie me va a responder dado que yo soy un reputado plumífero” de “muy buena familia” de todos conocida o “yo vengo de la Península y allí he recibido varios premios, uno en el café de la esquina donde se sientan los mejores parlanchines de Madrid”.

Uno de los asentamientos más singulares del poblamiento de los Estados Unidos actuales es el de San Antonio de Texas, a orillas del Río San Antonio, siendo esta una odisea que recomiendo leerla por lo ameno de su narración, escrita por doña Ana Curbelo. La salida de quince familias canarias hasta La Habana y de allí hasta Veracruz en México y el resto del desplazamiento hasta San Antonio. Uno de los emigrantes fue un antepasado mío lejano que procedía de Soo en esta isla de Titeroygakat. En esa década la isla estuvo azotada por movimientos sísmicos y volcánicos que obligaron a emigrar a gran parte de la población nativa de la isla; hoy en la Villita (centro de San Antonio) los canarios dejaron lengua, cultura y diferentes aportaciones como fue el de la irrigación en una zona donde existen grandes recursos acuíferos. La aplicación del sistema de irrigación fue implantado por los isleños y es hoy motivo de visita de los turistas que llegan a la ciudad.

Debo recalcar que la llegada de los españoles a Texas, un siglo después trajo conflictos con los canarios tratándolos primero a estos de revoltosos, capciosos y perversos. Está claro que esta gente donde quiera que está lo único que nos crea son problemas; adjetivos similares se nos achacan aquí: “aplatanados, gandules, etc”…

Destaquemos la figura de Juan Nepomuceno Seguín, un hombre con un papel relevante y definitivo en el sitio de El Álamo, San Antonio, y la posterior batalla de San Jacinto donde fue derrotado el ejército mejicano. La compañía de voluntarios de Texas se unió a las fuerzas de Sam Houston y la consiguiente independencia de Texas fue una realidad; también podemos recordar la figura de Ambrosio Rodríguez, descendiente de Juan Curbelo, teniente de alcalde del primer Cabildo del asentamiento. Aquí también se hizo historia ayudando a la creación de la Unión Americana.

¡Viva la Independencia de Texas!!Viva Canarias Libre!

 

Manuel Zenat.

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