05:53 h. miércoles, 28 de septiembre de 2022

La Diosa Madre Chaxiraxi y el cuento de las Vírgenes cristianas

| 31 de diciembre de 2012

Ironías del destino, los canarios de hoy en día siguen adorando (los creyentes) a su milenaria Diosa Madre, aunque sin saberlo. Todo ello por la labor (siempre interesada) de los primeros religiosos cristianos que llegaron a nuestro Archipiélago, como Avanzadilla del cruel y sanguinario ejército invasor castellano. Prueba de ello son los cultos mantenidos en la actualidad en las islas de Tenerife (Candelaria) y Gran Canaria (El Pino).

Ironías del destino, los canarios de hoy en día siguen adorando (los creyentes) a su milenaria Diosa Madre, aunque sin saberlo. Todo ello por la labor (siempre interesada) de los primeros religiosos cristianos que llegaron a nuestro Archipiélago, como Avanzadilla del cruel y sanguinario ejército invasor castellano. Prueba de ello son los cultos mantenidos en la actualidad en las islas de Tenerife (Candelaria) y Gran Canaria (El Pino).

- Tenerife: algunas fuentes anteriores a la Conquista, afirman que los guanches creían y adoraban a una deidad femenina, a la cual el dominico Padre Espinosa identificó como CHAXIRAXI. Es decir, la "madre del sustentador del cielo y la tierra". Coincidiendo con ese culto a la Diosa, Francisco Osorio asegura que "se vendría con ello a fundamentar la existencia de alguna suerte de matriarcado en Tenerife, por el gran respeto que la figura femenina movía y promovía en todos los estamentos sociales guanches". Por todo ello, es muy probable que los misioneros cristianos que "visitaban" la isla, aprovechasen sus creencias en la Diosa Madre, para inspirar a sus catecúmenos el culto y la devoción a la imagen de la "Virgen María". De mujer a mujer...

Tal y como probara el Presidente de la Real Academia de Historia de España, Antonio Rumeu de Armas, las costas de Güimar y de la actual villa de Candelaria, ya habían sido objeto de una prolongada acción evangelizadora desde mucho antes de la Conquista de Tenerife. Y en el transcurso de esa acción misionera, "se introdujo en el lugar una imagen de la Santísima Virgen, bajo la advocación de la Candelaria". Hoy está probado que la imagen fue dejada a propósito por los frailes misioneros de las Islas Señoriales de Lanzarote y Fuerteventura. Y para que la misma surtiera efecto, se valieron de un guanche que tiempo atrás había sido capturado, luego "cristianizado", y finalmente devuelto a su tierra: el conocido como Monje Antón.

Este isleño  convertido sería el encargado de convencer al Mencey de Güimar, "de las ventajas de la nueva religión", y de que la imagen de la "Señora de Candelaria con el Niño", era la representación de la "Diosa Madre Chaxiraxi"; y el niño era el símbolo de la fecundidad. Es decir, que la devoción a María (la "diosa" cristiana) fue el camino más sencillo que encontraron los frailes del eremitorio de Güimar para convertir a los naturales, porque armonizaba con dos ideas muy arraigadas en las creencias de los guanches:

a) la de una deidad femenina, traduciendo el pensamiento de los guanches, y los vestigios del culto a la maternidad y fecundidad (la Virgen con el niño)

b) la del respeto, o mejor, temor supersticioso a la mujer en solitario, por su relación con "las fuentes de vida".

Por eso, según fray Alonso de Espinosa, "los guanches adoraban por cosa celestial y DEIDAD SUPREMA a la Virgen de Candelaria y el Niño".

Es decir: los isleños de Tenerife (los creyentes) siguen adorando hoy en día a la Diosa Chaxiraxi, "camuflada" como Virgen de Candelaria. Y para más Inri, una de las fechas de celebración anual, es el 15 de agosto... El mismo día del BEÑESMED, la Fiesta de la Cosecha.

- Gran Canaria: como escribió Celso Martín de Guzmán, "en Gran Canaria convergen las dos grandes ideas religiosas originadas en el Neolítico... una, la de la GRAN DIOSA MADRE, ligada a los núcleos agrícolas...". Al margen de dicha creencia, los canarios adoraban el mito de ANDAMANA, una heroína que según la tradición había logrado la unificación de la isla, y a la que el propio Guzmán denominaba "la señora de la tierra". Para Francisco Pérez Saavedra, "el papel femenino en todos los ritos de fecundidad es conocido desde muy antiguo y la participación femenina resulta obligada: lo mismo en la siembra, que en la recolección, almacenamiento de frutos o demanda de lluvias fecundantes".

Tras la Conquista, en 1483, el Obispo Juan Frías se trasladó el término de Terori (hoy Teror), "a venerar la imagen de la Señora que los naturales guardaban con piadosa devoción". Al respecto, el Obispo Cristóbal de la Cámara y Murga reseñó en sus Constituciones Sinodales que "apareció en un pino alto que está junto a la iglesia en el que están DOS ÁRBOLES DE DRAGO PAREJOS, cosa maravillosa, plantados en el mismo pino, cerca de los cuales ESTÁN SEÑALADOS LOS PIES DE LA VIRGEN...". Otra Crónica añade que "al pie de este pino, en un güeco que hace el propio en sí, había una fuente de agua de la qual lavándose los enfermos de cualquier lepra o enfermedad que tubiesen, heran libres Della".

El Profesor Antonio Tejera Gaspar desveló la superstición, afirmando que "los grabados con siluetas de pies humanos SON PODOMORFOS, que pueden relacionarse con algún significado religioso de los canarios", añadiendo que "la existencia de dragos en el mismo entorno de este pino, pudo en efecto haber tenido una simbología religiosa para los nativos". Para Felipe Bermúdez Suárez, "no resulta aventurado considerar la hipótesis de la existencia de algún santuario aborigen en el bosque de Teror. Sería la base de la posterior devoción cristiana en torno al pino. En apoyo a tal hipótesis estaría la profunda coincidencia entre la presencia de lo femenino  en la religiosidad aborigen, por un lado, y la utilización de imágenes marianas  por parte de los misioneros, por otro. Estaríamos aquí ante un curioso elemento de continuidad entre lo aborigen canario y lo cristiano".

Un santuario aborigen en el bosque de Terori; una fuente de aguas benignas, teniendo en cuenta que los canarios creían que sus espíritus, "los invisibles" habitaban en el agua; un podomorfo que representaba a las entidades sobrenaturales de naturaleza benéfica (espíritus de los antepasados); un pino con dos dragos que confirma el carácter mágico-religioso del lugar; y finalmente la imagen de la Virgen,que podría representar la "presencia" de la Diosa Madre.

En definitiva, que igual que en Tenerife, los grancanarios (insisto, los creyentes) adoran a su Diosa Madre "camuflada" de Virgen del Pino...

 

 AURELIANO MONTERO GONZÁLEZ, DE SU LIBRO "¿TIENE CANARIAS DERECHO A SU INDEPENDENCIA?"

Otros autores
Facebook