09:15 h. Miércoles, 26 de febrero de 2020

Los cazadores cazados

Director | 27 de septiembre de 2011

"Tu corazón es libre, ten valor para hacerle caso" (William Wallace)      

"Tu corazón es libre, ten valor para hacerle caso" (William Wallace)      




Represión sutil

Los ciudadanos que nos sentimos bajo la bota de una dictadura (aunque esta esté camuflada), no tenemos más salida que pedir a los jóvenes que se rebelen contra una situación de indignidad y marginalidad para borrar de la faz de esta tierra africana la prepotencia y el cinismo de quienes dicen representar al pueblo; una situación que persiste más de medio milenio después de la llegada de las hordas bárbaras provenientes de Europa.

Estos políticos herederos de un sistema que se impuso por la fuerza del terror son los colaboradores de éste, el cual se instaló desde el principio. Es tal el cinismo de este sistema, que aprueba incluir en las listas a estos personajes acusados de presunta corrupción. En la colonia estos personajes tienen un aliado eficiente, los mercenarios de ciertos medios de comunicación, para abrirle paso y allanarle el terreno al líder y mantener así este sistema corrupto, si es posible atacando la intimidad y reputación del adversario.

Se llenan la boca hablando de “ciudadanos” pero solo son servidumbre de la gleba que en el fondo solo es una evolución del feudalismo que fundaron sus antepasados. Se reparten el país como si fueran una finca particular donde en ella forman a sus militantes más leales y siniestros. La dictadura es un universo alrevés donde los ciudadanos se acostumbran a aceptar el disparate como cosa normal. El control de la cultura, la educación, el trabajo y todo lo relacionado con el ciudadano hace que estos se sientan contentos y satisfechos en su minúsculo universo; esa es la dictadura, la que tenemos aquí…  y que ya fenece.

El personajillo corrupto en la colonia se esconde en su cargo y va copiando, como un perrillo fiel y despersonalizado y de una forma ridícula y burda, el peinado, los tics, las corbatas y si es posible hasta la marca de gomina de su amo, que vive a miles de kilómetros.

Gracias a la resistencia de personas sensatas, este sistema anacrónico y brutal comienza a resquebrajarse, se les ve en retirada, intentando montar un frente con todos los retales de tela desvaída y remendada para hacer un traje nuevo, que ya no hay quien se lo ponga.

Estos elementos desacreditados por la sociedad quieren mantener un edificio cuyos cimientos están resquebrajados desde el día que se hicieron; se caen a marcha forzada y ya el descrédito y el paso del tiempo van a terminar por derruir.

El colonialismo ha creado fronteras en el mapa y en las vidas social, cultural y étnica. De esta forma se crean grupos diversos y excluyentes entre sí. El criollismo va de la mano del etnocidio psicológico del pueblo. Ahora “mago” o “mauro” significan lo bruto, lo negativo para así bloquear cualquier atisbo de identificación con la nación a la cual pertenecen. Esto en Canarias se le inculca a la población desde la escuela, marginando a aquel que intente hacer un juicio crítico de la situación y se le presiona hasta desistir de sus intentos por mejorar una situación a todas luces indigna.

El libre derecho a la información y a la dignidad que todo ser humano tiene es desintegrado en la colonia a través de una eficaz política de desinformación, intoxicación y de represión sutil; en la colonia no hay libertad, solo el beneficio de unos pocos.

¿Mucho tiempo más? La respuesta es “no”.

  Firma: Manolo C.

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