21:15 h. miércoles, 18 de mayo de 2022
Nicolás Montero

EL ÁRBITRO A SU CASETA

Analista deportivo

Nicolás Montero | 22 de febrero de 2016

Se puede comprobar. La nueva sabia con la que hoy por hoy cuenta el Colegio de Árbitros de Lanzarote ya es toda una realidad. Basta sólo con darse una vuelta los martes por el vetusto AVENDAÑO PORRÚA para presenciar in situ la nueva y sustanciosa hornada de hombres de “negro”.

Habrá de todo y para todos los gustos. Con más, menos o ninguna vocación para esto del silbato, pero por lo visto pueden presumir de un tono físico bastante notable, al menos da la sensación que se lo están tomando más en serio.

Otra cosa es que las viejas glorias que aún furulan por este mundillo de los trencillas, se decidan de una vez por todas a dar un paso a un costado, y abandonar este remunerado hobby, ya que lo único que consiguen con su prolongado arrastramiento por los campos de fútbol es que se mofen de ellos, aún más si cabe.

Si bien la planta física y las buenas formas de entender el arbitraje de muchos de estos jóvenes colegiados están mostrando un excelente nivel, sobre todo en lo que se refiere al fútbol base; no es menos cierto que se deberían de cuidar con bastante celo algunos detalles, al menos hasta que concluya definitivamente un partido.

Y me refiero a lo acaecido el pasado sábado en un Cadete UD LANZAROTE-O.MARÍTIMA, dónde el trencilla de turno tuvo el MAL GUSTO de al descanso del partido, en lugar de retirarse a su caseta, ponerse de “CHACHARA” con un alto directivo del equipo de la Destila.

Dicho queda que el directivo en cuestión estaba allí viendo a su equipo, por lo que queda excluido de éste mi comentario. Pero lo que no es de recibo es el gesto de éste árbitro, que en una clara falta de respeto hacia la UD LANZAROTE en éste caso, y en concreto hacia ese partido de fútbol, no tuvo otra feliz idea que ponerse de compadreo con el susodicho dirigente.

Entiendo que si este señor COBRA por dirigir un partido, durante lo que dure el mismo, incluido el descanso, debe de guardar las formas y no prestarse a interpretaciones, exponiéndose con esa falta de profesionalidad a todo tipo de comentarios banales o por el contrario fundados.

Al menos un mínimo de decencia y de respeto para los aficionados de la UD LANZAROTE en éste caso. Y es que si tiene que charlar en el descanso con alguno de los clubes implicados en el partido, que lo haga al menos dentro de su caseta, que no sólo está para cambiarse y bañarse.

Un poco de alturas de miras, es lo menos.

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