02:15 h. Lunes, 16 de Julio de 2018

la verdad de lanzarote

Padre Báez

Mi pueblo, mi gente, mis gobernantes...

Sacerdote y escritor

Padre Báez | 14 de Julio de 2018

Mi pueblo, mi gente, mis gobernantes..., había una isla, que se ha ido vaciando en lo rural, hacia la capital y a grandes poblaciones, con grandes desarrollos urbanos y pérdidas en el campo donde ya no se explota nada, y nos invaden gentes de fuera, de todas partes, y el canario se pierde.

Mucho turismo, ¡demasiado! Los políticos (partidos y gobiernos) enriquecidos y enriqueciéndose más; el pueblo, empobrecido (cada vez más). Gobiernan partidos corrompidos y mentirosos; y éramos ricos (¡y libres!).

Merodea la droga por todas partes en diversas formas. Demasiados uniformados, por todas partes, una nueva forma de vida, sin dar golpe. Todo el mundo estudiando -entretenidos-, para nada después. Nadie trabajando. De noche y de fiestas fijo. Nula lectura y formación.

Nos destruimos. Solo hay materialismo. Sin religión. Desconocimiento de la Historia. Periódicos vacíos de contenido. Todo fútbol. La sociedad enferma. Corrupción por todas partes. Políticos mentirosos y enfrentados entre ellos: “¡tú, más que yo!” Nos llevan al subdesarrollo total. Incapaces de reformar la cosa agraria (parada y desapareciendo).

Todo se les va en planes (ahora una escuela para formar a 10 [diez] pastorcit@s [5 y 5], con 20 -veinte- doctores profesores, y ningún pastor).  Gobierno nacional, gobierno regional, cabido, ajuntas y mientos (los más gobernados -y mal gobernados- de toda España). Los campesinos todos en las urbes, aumentando la miseria en ellas, por las afueras o periferias.

Algunos pocos de los ricos disfrutando del descuento en los viajes de vacaciones y turismo español del 75 % conseguido gracias a N.C. (¡vaya logro de partido!). El resto sufriendo hambres (de todo). El gobierno y los gobiernos, mirando al pasado, en lugar del presente y futuro. Ya el pueblo sin fe. El cabildo manejando el puerto y sus divisas (más lo de las cabras y los pinos como obsesión).

Pinocha y leche de tabaiba para comer y beber. De los guanches, ¡nada! Hastío de todo lo canario. Mala actuación de los políticos (pero, es posible todavía). Imposible un cambio que mejore algo o nada.

Ya sin libertad alguna. Incapacidad general. Fijos con el caudillo (Caudillo), cual único enemigo. Mienten como bellacos y echan balones fuera. Vivimos miserablemente (pobreza, hambruna, enfermedades mentales y físicas, las drogas se pasean -como la del fútbol y otras-, muerte a la espiritualidad, corrupción dominante y galopante.

Obsesión franquista -repito-, engaños mentirosos -también repito-, ya todo sin ética o moral, sin desarrollo social posible, ni vida solidaria. Aislamiento (en doble, triple y más sentido). Hay que rezar mucho, si todavía queda un hueco para Dios (que lo hay, aunque cada vez, para menos).

 

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