Los medios informativos sin autocrítica, sin humildad y sin pasión, son una mierda

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ANTONIO LEAL

Llegué a los medios de información  de casualidad y realmente me gustó esta "hermosa profesion" que aún por suerte sigue viva, pero que algunos mercenarios la están convirtiendo "en una mierda", o en "otra cosa aún peor", por no irme muy lejos y por poner un ejemplo que conozco muy de cerca exponer que en ciertos medios informativos de Lanzarote no hay autocrítica, ni humildad, ni curiosidad por investigar, y, sobre todo, no tienen pasión.

 "La mala imagen que los ciudadanos tienen de los medios informativos y de sus trabajadores se debe a que no se ha tenido el coraje de limpiar la "propia porquería" del oficio, además de no haber plantado cara "con suficiente energía" cuando han atacado a la profesión y porque hoy existen muchos mercenarios al servicio del mejor postor.

Una de las amenazas de los medios informativos e informadores es que se conviertan a los profesionales "en simples voceros", algo a lo que contribuyen los políticos y partidos  desde el poder" para poder manipular y controlar la población. 

Dicho esto, el periodismo como oficio sigue siendo indispensable a pesar de estar amenazado por ponerse al servicio de quien más paga, si realmente amarán está profesión no pondría precio a su trabajo, ni seguiría las órdenes de unos jefes mercenarios.En cuanto a la confusión, creo que existe una ofensiva en toda regla para difuminar el significado auténtico de la actividad informativa y convertirlos en simples voceros. 

Cada medio debe tener su propia línea editorial claramente definida, una posición frente a los grandes temas. El buen informador debe publicar correctamente la noticia tal y como la han originado y luego de forma independiente exponer su opinión en otros artículos aparte nunca se debe  mezclar de forma torticera información y opinión en un mismo artículo. Se nos debe juzgar por nuestro trabajo y los informadores debemos tener el coraje de limpiar nuestra propia porquería y plantar cara con suficiente energía cuando nos agreden. Hay que tener algo muy claro: nuestra relación con el ciudadano se basa en la confianza; si eso se rompe o lo llegamos a perder, como informador estaremos muertos, también se debe entender que nunca llueve a gusto de todo el mundo.

La autocrítica en esta profesión es más que necesaria. ¡Es que resulta indispensable para este oficio! Porque lo contrario es la soberbia. Y el periodista -que los hay- soberbio, que un día cree saberlo todo y mira por encima del hombro, ha empezado a morir profesionalmente aunque él no lo sepa. Es posible que siga trabajando, ganando dinero, pero ya es un poco zombi porque sin autocrítica, sin humildad, sin curiosidad por investigar cada día, y sobre todo sin  pasión,  es un profesional de mierda.

"La clave de una buena entrevista es saber escuchar"y tener claro qué quieres obtener del entrevistado, qué crees que le puede interesar a la gente. Y algo muy importante: no olvidar nunca que el protagonista de la entrevista es él, no tú.

Las cualidades que hacen falta para ser un buen comunicador es saber de qué hablas, no hablar cuando no sabes, hacerlo todo con convicción y sin artificios. Porque comunicar es un fenómeno natural, no  teatral. A partir de ahí, la gente te puede comprar o no, estar contigo o no.

Por desgracia hoy en día los malos político, partidos y organismos oficiales le dan más credibilidad a los mercenarios que presumen de ser todos ellos los de más audiencia sin serlo y por contra  desprecian y rechazan a los medios realmente serios que no se vende y que realmente son los que más daño les pueden hacer. ¡En los próximos comicios electorales de mayo del 2023 se darán cuenta de que medios tiene mayor credibilidad y más seguidores.