Cinco de abril

ZAIDA IZQUIERDO

Cinco de abril

Se cumplen 39 años desde que un aciago cinco de abril de 1978 el prócer independentista canario D. Antonio Cubillo fuera víctima de un acto criminal juzgado por la propia Audiencia Nacional española como de terrorismo de Estado, del que era jefe Juan Carlos I, siendo presidente del gobierno Adolfo Suárez, cuyos responsables, sin embargo, aún no han sido juzgados, instando la propia sentencia a esclarecer los hechos, sobre todo quiénes están detrás del mismo, aparte de los mercenarios ejecutores materiales.

El 27 de enero de 1978 llegó a Argel el siniestro y patético secretario general del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Felipe González, acompañado de Alfonso Guerra. Desde hacía dos días se habían suprimido las emisiones de la radio “La voz de Canarias Libre”, condición impuesta por González para viajar a Argelia.

El 20 de julio de 1963, con motivo de la VI reunión de Jefes de Estado de la Organización para la Unidad Africana (OUA), que tuvo lugar en Argel, se aprobó una declaración solemne mediante la cual la OUA considera que las Islas Canarias “forman parte integrante del continente africano y su población tiene derecho a la autodeterminación e independencia como todos los pueblos colonizados de África”, declaración solemne que fue leída ante la prensa internacional por el Sr. Diallo Telli, de Guinea-Conakri, como Secretario General de la OUA. Las declaraciones solemnes no prescriben.

En 1978 la Conferencia de Ministros de Asuntos Exteriores de la OUA, reunida en Trípoli (Libya), mostró su apoyo a la demanda de descolonización de Canarias, con la excepción de Marruecos cuya monarquía, vergonzosamente, votó en contra, por las presiones de la monarquía española, y la abstención de Mauritania por idénticos motivos. La citada Conferencia decidió que el entonces Secretario General de la OUA, Sr. Eteki, del Camerún, se desplazara a Nueva York, en compañía del Sr. Cubillo, para presentar ante la Asamblea General de las Naciones Unidas el asunto de la descolonización de las Islas Canarias.

Para impedir su comparecencia ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el Estado y el Gobierno españoles urdieron el execrable atentado al Sr.Cubillo en Argel el 5 de abril de 1978, atentado que lo obligó a desplazarse en una silla de ruedas durante 34 años, habiendo fallecido el 10 de diciembre de 2012 a consecuencia de las imborrables secuelas del acto de terrorismo del Estado español.

El colonialismo español ha arreciado su presión sobre el pueblo canario mediante la radio, la televisión y la prensa, manipulando tanto la historia como la geografía, basta ver los informativos, por llamarlos de alguna manera, como desubican la localización de Canarias, colocándolas antes cerca de la Islas Baleares y ahora, lamentablemente, al lado de Portugal, repitiendo continuamente la manipulación de que Canarias es la frontera sur de Europa, de que los canarios son europeos y españoles, mintiendo además descaradamente a la población con la falsa información de que los primeros pobladores de las Islas Canarias, los guanches, fueron extinguidos, cuando la realidad es que más del setenta y cinco por ciento de la población canaria actual, sin tener el cuenta en el cálculo estadístico los datos correspondientes a los canarios emigrados, más de dos millones, que en ese caso el porcentaje supera el 85%, son descendientes de los guanches, como lo atestiguan las numerosas investigaciones, publicadas en revistas internacionales de alto factor de impacto, basadas en los análisis de la genética de poblaciones.

Las Naciones Unidas tienen pendiente una deuda con las Islas Canarias y que sólo se saldará con la aplicación de la Resolución 1514(XV) de 1960 sobre la aplicación de la Independencia a los países y pueblos coloniales.