El equipo de Carlos Meca desvela traiciones y deslealtades que les han llevado a tomar esta decisión. “Para hacer estas cosas hay que valer, y está claro que nosotros ni valemos ni queremos valer para eso”, afirma la consejera Griselda Martínez

La dirección Insular de Podemos Lanzarote anuncia que abandonará el partido y renuncia a ocupar los primeros puestos que obtuvo en la lista al Cabildo

Carlos Meca (2)

Las tres personas que fueron elegidas en las primarias de Podemos para ocupar los puestos dos, tres y cuatro en la lista del partido al Cabildo -Griselda Martínez, Pablo Ramírez y Mara Benítez-, así como las otras cuatro personas que formaron parte de la candidatura presentada por Carlos Meca en ese proceso, han anunciado que renunciarán a integrar la plancha encabezada por Nona Perera y que abandonarán la formación morada cuando termine el presente mandato. Además, junto a ellos abandonará Podemos el propio Meca, que ha sido secretario general de Podemos desde su creación en Lanzarote, y el equipo que ha venido trabajando con él en la isla en los últimos cuatro años.

En la práctica, esto supondrá la desaparición del Consejo Insular de Podemos, que fue elegido en febrero de 2015 y que ha seguido reuniéndose semanalmente hasta la fecha, y de parte de su estructura municipal. En el caso del actual Círculo de Podemos en San Bartolomé, también desparecerá en su totalidad, mientras que el de Arrecife registrará importantes bajas, incluyendo la del actual concejal en Arrecife, Daniel Cabecera, que también abandonará la formación morada dentro de cuatro meses.

La decisión implica renunciar a participar en los procesos de primarias que continúan abiertos actualmente, aunque la baja de militancia en Podemos no se hará efectiva hasta el próximo mes de mayo, por respeto a los votantes que depositaron su confianza en este proyecto en 2015. “Marcharnos ahora significaría dejar a Podemos sin representación en el Cabildo”, ha explicado la consejera Griselda Martínez, señalando que renunciar en este momento a las actas supondría no solo la dimisión de los tres consejeros que tiene la formación en el Cabildo, sino también complicar su reemplazo, dado que las personas que ocupaban los siguientes puestos en la lista que encabezó Carlos Meca también van a dejar el partido y por tanto tampoco podrían asumir como consejeros.

“Consideramos que es lo más responsable que podemos hacer en este momento. Ésta ha sido una decisión muy meditada y por esa reflexión que debíamos tener hemos guardado un prudencial silencio desde que se conoció el resultado de las primarias al Cabildo”, ha explicado la consejera, que considera que lo que ocurrió en ese proceso fue “bochornoso” y “una tomadura de pelo a los verdaderos inscritos del partido”. Y es que la dirección regional no solo tuvo claras injerencias para intentar condicionar el resultado de las primarias sino que, además, para conseguir ese objetivo, permitió que personas ajenas al partido marcaran el futuro de Podemos en la isla e incluso les animó abiertamente a inscribirse y a votar. De hecho, en esas primarias hubo una evidente participación de otros partidos con los que la candidatura de Nona Perera prometía una supuesta confluencia y, por si fuera poco, ella misma reconoció que incluso había recibido votos de personas de Coalición Canaria y el Partido Popular, que terminaron marcando una votación en la que Perera se impuso a Carlos Meca por un solo voto de diferencia.

“Entramos en este proyecto con una enorme ilusión y con esa misma ilusión hemos trabajado durante estos cuatro años y lo seguiremos haciendo hasta que termine en mayo nuestro compromiso con los votantes, pero ahora mismo la decepción es demasiado grande como para poder continuar más allá de esa fecha ”, ha señalado Martínez, que afirma que lejos de corregir el rumbo tras esas primarias, Podemos ha seguido viviendo después otros tristes y lamentables episodios que les han llevado a terminar de adoptar esta decisión y a hacerla pública ahora. “Lo lamentamos profundamente por los inscritos que, pese a las injerencias externas, nos situaron a mis compañeros y a mí para ocupar los primeros puestos de esa lista, pero confiamos en que entiendan nuestra decisión”, ha añadido.

Por su parte, el que ha sido secretario general de Podemos en Lanzarote, Carlos Meca, explica que son varios los factores que han desencadenado esta crisis y el primero está en “la visión centralista y autoritaria que ha tenido desde el inicio la dirección regional de Podemos, primero con Meri Pita y luego con Noemí Santana”. “Nosotros siempre hemos sido respetuosos con los órganos de Podemos, pero también hemos pedido respeto para la organización en Lanzarote”, afirma Meca, que recuerda que el propio nombre de la candidatura que su equipo presentó a esas primarias, “Decidiendo en Lanzarote”, suponía una declaración de intenciones, ya que hay temas que llevan años cuestionando internamente, como el hecho de que los candidatos de la isla al Parlamento de Canarias o al Congreso y al Senado sean elegidos fuera de Lanzarote.

“Esto es lo que hizo posible que María del Río se convirtiera en parlamentaria regional y que ahora vaya a repetir en la lista”, subraya Meca, que apunta a la diputada como un factor clave en esta crisis. “No consiguió hacerse con el control ni con el apoyo de los miembros de Podemos en la isla, y ni siquiera con el del círculo de su propio municipio, y decidió buscar ayuda en la dirección regional, que a su vez vio la oportunidad de dar un golpe de estado en una isla que no podía controlar y que no le rendía la sumisión que exigían”.

Meca sitúa el origen de esa operación en noviembre de 2017, cuando se realizó la consulta a los inscritos del partido sobre la posible moción de censura en el Cabildo. “Una gran mayoría de inscritos eligieron no hacer presidente al socialista José Juan Cruz por su turbio pasado, reclamando que la candidata fuera la siguiente en la lista del PSOE, y en ese momento María del Río, amiga personal de Cruz, decidió que sería la última votación que perdería en Podemos”, afirma Meca. “Pero lo más grave es que para conseguirlo, ni a la diputada ni a la dirección regional les importó poner el partido en manos de personas ajenas a Podemos, que son las que han terminando definiendo las primarias y las que, a juzgar por lo que está ocurriendo ahora, podrían haber tenido como único objetivo dinamitar esta formación en su propio beneficio”, añade.

“La ilusión con la que entramos en este proyecto, creyendo que había otra forma de hacer las cosas, se ha tornado en decepción total”, afirma por su parte Griselda Martínez, al referirse a las traiciones, las deslealtades y los juegos sucios que han visto tanto por parte de algunos de sus compañeros como de las personas que supuestamente iban de la mano de esos compañeros, y que ahora también parecen dispuestos a dejarles a ellos en la cuneta. “Para hacer estas cosas hay que valer, y está claro que nosotros ni valemos ni queremos valer para eso”, afirma la consejera en nombre de todo el equipo que ha decidido abandonar el partido.

La primera decepción vino de la mano de la propia Nona Perera, que dos días antes de cerrarse el plazo de inscripción de candidaturas llegó a un acuerdo para ir a las primarias en una lista conjunta encabezada por Carlos Meca y con ella de número dos. Ese acuerdo fue coordinado por el responsable autonómico de Acción Institucional, Juan Márquez, ya que la dirección regional decía abogar por una lista de consenso. “Sin embargo, pocas horas antes de cerrarse el plazo, la secretaria de Organización regional de Podemos, Pino Sánchez, me llamó para decirme que el acuerdo estaba roto, que Nona Perera iba a presentar su propia candidatura y que Juan Márquez renunciaba a seguir coordinando el proceso en Lanzarote”, ha desvelado Meca.

Después llegó la esperpéntica campaña de Perera, apoyada por Noemí Santana y basada en pedir la inscripción y el voto de personas ajenas a Podemos, incluso de otros partidos políticos, y en asegurar que la confluencia con Somos Lanzarote sólo era posible si ella era la cabeza de lista. “Somos Lanzarote me ha dicho que si tú eres el candidato de Podemos, la confluencia con ellos es imposible”, dijo Perera a Meca. De pronto, Somos Lanzarote, sin haber cerrado aún ningún acuerdo con Podemos, se convirtió en una pieza clave en la candidatura de Nona Perera y condicionó el proceso de primarias. Los miembros de la lista de Perera en las primarias fueron consensuados con Somos Lanzarote (su número dos, Yurena Corujo, es miembro de ese partido) y todos pudimos ver la foto de Tomás López, junto con Pedro Hernández, en la cena de celebración de la victoria de Nona Perera. A la mañana siguiente, la propia Perera, tras ganar las primarias por un solo voto de diferencia, reconocía públicamente que le constaba que le habían votado personas de Coalición Canaria, Partido Popular, Partido Socialista, Izquierda Unida y Somos Lanzarote.

“Quienes han venido negociando con Somos Lanzarote y quienes se presentaron a las primarias como adalides de la confluencia tienen muchas explicaciones que dar”, asegura Meca, “máxime si finalmente Somos Lanzarote, tras haber condicionado las primarias de Podemos, sella un acuerdo con Nueva Canarias. Es impresentable que incluso a día de hoy la candidata de Podemos al Congreso por la isla sea Myriam Barros, que pertenece a Somos. Han tomado el pelo a la dirección regional y han reventado a Podemos en la isla con el visto bueno de Noemí Santana y María del Río, que solo tenían por objetivo apartar a los miembros del partido que no eran de su cuerda”.

Además, el secretario general de Podemos en la isla cuestiona que para poder ganar por fin unas primarias, María del Río no solo se alió con otros partidos, sino también con el medio de comunicación de Juan Francisco Rosa, que está dirigido por un viejo amigo de la parlamentaria. Este medio defensor de la corrupción, que ha pasado toda la legislatura tratando de desprestigiar a Podemos, de pronto se interesó por el proceso de primarias de este partido para hacer una vergonzante campaña a favor de Nona Perera. Incluso, asistimos al grotesco espectáculo de ver al presidente del Cabildo, Pedro San Ginés (que está pendiente de sentarse en el banquillo por corrupción precisamente por la acusación ejercida por el grupo Podemos en el Cabildo), apoyando públicamente a Nona Perera e intercambiando elogios con esta candidata, que a su vez llegó a salir públicamente en defensa de una de las operaciones más turbias de la gestión de San Ginés.

Tras lo ocurrido en esas primarias, el equipo de Carlos Meca pidió al partido que revisara los procesos internos, al menos cerrando con mayor antelación el censo de inscritos para participar, con el fin de evitar que episodios así pudieran repetirse y para garantizar la limpieza de las votaciones. Sin embargo, la falta de respuesta a ésta y a otras cuestiones ha llevado a Meca y a su equipo a anunciar su marcha y a no participar en ninguno de los procesos aún abiertos.