Del tren de gran velocidad, al satélite de alta resolución

MARRUECOS: EN CONSTANTE DESARROLLO

Ramón Moreno Castilla

Así es nuestro vecino, Marruecos, un país en constante desarrollo lo que es sinónimo de progreso y bienestar; y con el que Canarias debe mantener buenas relaciones de amistad y cooperación en todos los ámbitos. Con políticas complementarias, no competitivas, que contribuyan al desarrollo de ambos territorios, a escasos 96 Km de distancia.

Aunque bien es cierto que en Marruecos -lo mismo que en Canarias- existen grandes desigualdades sociales en amplios sectores de la población; lo que no ha sido óbice para acometer importantes proyectos de infraestructuras y transportes que en definitiva benefician a todo el país; y dotan a la población marroquí de una mayor calidad de vida, con stándares    que sobrepasan la media de los restantes 54 Estados miembros de la Unión Africana (UA). Porque Marruecos es sin discusión la cuarta potencia de África; y su vuelta a la Organización Panafricana, su lugar natural, constituyó un rotundo éxito gracias a una diplomacia a nivel continental magistralmente dirigida por el rey Mohamed VI, Paladin del Panafricanismo, como se le ha dado en llamar.

Y como prueba evidente de ese desarrollo imparable, el pasado jueves día 15 de noviembre el presidente francés Emmanuel Macrón viajó a Marruecos para inaugurar junto a Mohamed VI el primer tren de alta velocidad que entrará en funcionamiento en el norte de África. Una obra titánica construida por el Grupo francés Alstom y que comprende una linea ferroviaria de 350 km permitiendo viajar entre las dos capitales económicas del país (Tanger y Casablanca) en dos horas, en lugar de las cuatro y 45 minutos actuales. El nombre del tren de alta velocidad (TGV, siglas en francés), es de “Al Borak” en memoria del caballo alado en el que según la tradición íslámica el profeta Mahoma viajó de la tierra al cielo.

No obstante el magno acontecimiento, hay que decir que el TGV marroquí llega con tres años de retraso. Recuérdese que el rey Mohamed VI firmó en 2007 un protocolo de acuerdo con el entonces presidente francés, Nicolás Sarkozy. Y en 2011 comenzaron los trabajos. Esta obra ha sido financiada por Francia en un 51% a través de préstamos, por varios países árabes en un 21% y por Marruecos en un 28%. Y el objetivo del Estado marroquí es unir con estos trenes rápidos en 12 años los 800 Km que separan Tanger de Agadir, de norte a sur, y los 600 Km entre Casablanca y Uchda, de oeste a este. La empresa pública que gestiona la red ferroviaria marroquí, ONCF, espera duplicar en tres años los tres millones de pasajeros que utilizan actualmente la linea Tanger-Casablanca.

Pero la gran noticia del vecino país, de lo que se puede beneficiar el archipiélago canario, es que Marruecos lanzará al espacio el próximo día 21 de noviembre su segundo satélite de observación bautizado “Mohamed VI B” y en el que se destaca su uso eminentemente civil. Así, está previsto que controle las redes yihadistas, el narcotráfico y la inmigración ilegal. No solo eso. El satélite pionero en el continente africano analizará la cartografia marroquí lo que repercutirá favorablemente en la agricultura,, al determinar dónde ss encuentran los mejores recursos acuíferos, a la vez que monitorizar el estado de las cosechas.

Arianespace ha especificado que el lanzazamiento se efectuará desde la base  de Vega (SLV) en Nourou en la Guayana francesa a las 02h 42min y 31s (hora de París y Rabat; siendo la duración nominal de la misión (desde el despegue hasta la separación del satélite) de 55 minutos y 21 segundos.

En la misma órbita donde Marruecos tiene previsto lanzar este satélite a 700 Km de la tierra ya puso hace un año su primer satélite de observació, bautizado como “Mohamed VI A” en honor del monarca marroquí, capaz de tomar más de 500 fotografías diarias en alta resolución.

El satélite que pesa más de una tonelada fue diseñado por el consorcio liderado por el fabricante franco-italiano Thles Alenia Space y el grupo europeo Airbus. El lanzamiento del satélite “Mohamed VI B” es el noveno lanzamiento del año y el decimotercero con el versatil lanzador Vega desde el inicio de su operación en el Centro Espacial de Guayana (CSG) en 2012.

Este segundo prototipo estará controlado por los mejores ingenieros y técnicos marroquíes y contará con equipos fotográficos que tomarán instantáneas de alta precisión, así como de aparatos de transmisión y recepción y un sistema de localización de última generación.  

El Reino de Marruecos se incorpora así a la carrera espacial para uso exclusivamente civil, con las ventajas de todo tipo que ello supone al tener dos vigías permanentes en el espacio exterior que controlen todos los movimientos terroristas y de inmigrantes en la zona; y, al mismo tiempo, vigilar las cosechas, los acuíferos y otros asuntos de interés nacional que inclusive pudieran repercutir en la seguridad del Estado.

Y en este ámbito, ¿de qué y cómo se podría beneficiar Canarias de esa pionera y vanguardista tecnología espacial marroquí? Así, a bote pronto se nos ocurre, por ejemplo, para el control del flujo de pateras que arriban a nuestras costas con magrebíes y/o subsaharianos, con el consiguiente problema de acogida que ello supone. O también para hacer un seguimiento de las especies marinas en el banco de pesca canario-sahariano; así como, prevenir y, en su caso, solucionar posibles vertidos de hidrocarburos en las aguas adyacentes entre Canarias y Marruecos.

Lo que Canarias no puede hacer bajo ningún concepto, en mi modesta opinión, es desestimar una leal y beneficiosa cooperación con nuestros vecinos; pese a que Marruecos, un pujante país en vías de desarrollo, nos lo hayan presentado siempre como un “enemigo”. Un “enemigo inducido” para quien y/o quiénes no le/s interesa que Canarias elija a sus amigos. Con los que, y en este caso, por imperativo geográfico, debe mantener unas buenas relaciones de amistad y cooperación, beneficiosa para las partes.-

             Ramón Moreno Castilla

             Canarias, 18 de noviembre de 2018