Los soberanistas de AHORA CANARIAS rechazan una ordenación del territorio “al servicio de la especulación”

Agricultores de Lanzarote

Desde AHORA CANARIAS rechazan que el Gobierno de Canarias muestre su disponibilidad para revisar la nefasta “Ley del Suelo” para permitir agilizar trámites e inversiones

Los soberanistas exigen verdaderas garantías ambientales en el planeamiento urbanístico y la derogación de la “Ley del Suelo” canaria

AHORA CANARIAS reclama un territorio sostenible, “basado en sus recursos naturales y culturales, como fuente de riqueza”; y denuncia “los intentos de seguir reproduciendo  la burbuja inmobiliaria que tanto paro, miseria e injusticia ha generado en la sociedad canaria”.

Los soberanistas se niegan a renunciar a un proyecto de país “cohesionado, unido y solidario”; por lo que reclaman que la legislación, la política territorial y la ordenación insular y autonómica “contribuyan  a la reducción de la creciente desigualdad entre islas, municipios y  ciudadanía”.

Para AHORA CANARIAS, “lo fundamental en estos momentos de crisis sería propiciar un cambio de dirección, favoreciendo un modelo de vida sostenible, eficaz en la lucha contra el cambio climático y el calentamiento global”. En este sentido, recuerdan que “nuestro Archipiélago cuenta con cuatro parques nacionales, siete Reservas de la Biosfera, más del 42% de su territorio protegido, un patrimonio histórico-arqueológico único, con una cultura territorial de más de 2.000 años  de antigüedad, casi 20.000 especies vegetales y animales, el 30% de las cuales son exclusivas de las Islas, y un paisaje singular que, de forma continuada, se enfrentan a la especulación y la destrucción”.

Desde AHORA CANARIAS reivindican un suelo agrícola protegido, como bien colectivo y fuente básica de nuestra soberanía alimentaria, capaz de generar riqueza y empleo y reducir nuestra actual y casi absoluta dependencia del exterior”. Por esa razón, los soberanistas insisten en exigir una  protección efectiva del suelo agrícola y rústico, al tiempo que se “reequilibran los usos viables del territorio, atendiendo, de forma particular, a los colectivos sociales más desfavorecidos por la crisis”.