¡Con el drama del pueblo canario tampoco se juega!

Stop invasión
MAGAZINE LANZAROTE

Cada año, son decenas de miles de personas las que se desplazan de forma voluntaria desde su país de origen o su lugar de residencia habitual. Los cuentos del hambre, la miseria o las guerras ya no son creíbles. El problema de los gobiernos dictatoriales se resuelve en los mismos países, no huyendo de ellos. Y si la esperanza es encontrar un futuro mejor, que busquen como resolver la situación en su lugar de origen, luchando e intentando resolver la problemática existente para conseguir el desarrollo de sus pueblos.

 Los verdaderos motivos que provocan tan grandes flujos migratorios hacia Canarias son las insaciables mafias, que buscan de forma continuada "clientes", ofreciéndoles falsamente a los inmigrantes un cuerno vacío de la abundancia. Luego se les unen las ONGs, que viven en las dos orillas de las cuantiosas y millonarias subvenciones que anualmente reciben por hospedar, cuidar y proteger éstos foráneos. A está lacra de vividores se les une la clase empresarial, que busca mano de obra barata para que trabajen de sol a sol, sin contrato y sin seguro. Y para terminar el ramo de los indeseables corruptos inmigratorios, está la clase política, que intenta convencer a la población de la necesidad de mano de obra, de inmigrantes que ayuden a pagar nuestras pensiones y para rejuvenecer una población envejecida.

La inmigración es el mundo de la falsedad, el reino de las continuas mentiras, el imperio de la corruptela y el negoció de los mayores vividores y explotadores del planeta.

Lo que para nosotros y para muchos es un forzado e interesado drama humano, otros lo ven como una oportunidad de sacar rédito político mediante el populismo, la falsificación de datos, y, lo que es más grave, la incitación al odio y rechazo hacia aquellas personas que intentan salvar sus pueblos y su futuro de la invasión de inmigrantes que reciben sin ningún tipo de control.

Las ONGs, políticos, empresarios y otros, de forma muy interesada fomentan la endofobia, el odio y rechazo hacia los propios habitantes de las localidades adonde llegan los inmigrantes. Y para ello utilizan de forma continuada la acusación de "xenófobos", "racistas" y un largo rosario de epítetos descalificadores,con la única intención de que nadie se meta con los inmigrantes, y así de está manera poder tenerlos ellos viviendo como reyes en hoteles a los que nosotros, en peor situación económica, no podemos acceder.

También los canarios  tienen una historia, una vida, una familia y la desesperación de encontrar un futuro mejor para todos ellos. Probablemente, de seguir con está invasión inmigratoria sin control, serán muchos los canarios que se verán forzado a dejar atrás su lugar de origen, su cultura y su vida (como hasta no hace mucho hicieron nuestros padres), porque la clase política corrupta, los empresarios especuladores y las vividoras ONGs acabarán destruyendo nuestro modus vivendi para permitir que los invasores vivan dignamente.

Se tiene que ser un enfermizo demagogo para tratar de convencer al pueblo con la sensiblería de siempre, repitiendo hasta la saciedad que cada semana un porcentaje de todos los inmigrantes se queda a mitad de camino, en un gran cementerio lleno de cadáveres, que ni siquiera tienen nombre y a los que sus familias no pueden ni despedirlos como merece. Cualquier ser humano sentirá esas muertes, pero eso no es óbice para permitir la destrucción de los pueblos y el futuro de sus nativos.

En Canarias existen más de 700.000 canarios viviendo en la miseria, sin poder comer, sin tener una vida digna, entré cartones en las calles, en casas abandonadas entre ratas. Pero para ellos no existen hoteles, ni políticos preocupados, ni ONGs protectoras, ni empresarios interesados, y no les  les preocupan porque éstos no le son rentables económica y políticamente.

El tema de la inmigración está muy caliente en Canarias por la invasión sin control que estamos recibiendo, por las agresiones, robos y todos los delitos que a diario cometen muchos de estos inmigrantes. El actual contexto de crisis, de miseria, de paro, de falta de trabajo que vivimos hoy en día... este fenómeno ha experimentado un gran repunte en las costas canarias durante los últimos meses. Ahí es donde las instituciones deben trabajar conjuntamente, para poner freno de forma inmediata; y con todos los recursos que estén al alcance, intentar aliviar la saturación de migrantes que sufre Canarias en estos momentos. Se les debe expulsar, y poner control en la frontera para impedir su entrada; y no para recogerlos.

La gran mayoría del pueblo canario está de acuerdo (menos los políticos, ONGs y empresarios) en que esta situación requiere de medidas urgentes y duras para hacer frente a este gran repunte migratorio. Esta invasión es un tema bastante sensible, y de no frenarse hay quienes están buscando el enfrentamiento con ello: las ONGs, políticos, empresarios y otros, con bulos, falsificando datos e intentan ocultar los sucesos cometidos por los inmigrantes para evitar que la población los rechacen.

Claro que España recibe fondos cada año de la Unión Europea, destinados a la recepción de inmigrantes según el volumen de personas acogidas. Y es este fondo el responsable de que existan tantos corruptos interesados en fomentar la inmigración para que está jamás acabe.

Pero el dinero no sale solo de Europa, “porque realmente la inmigración de una manera o de otra nos cuesta dinero a todos”, aunque algunos partidos intenten hacer creer al pueblo lo contrario.  A los españoles, la atención y estancia de éstos inmigrantes nos cuesta dinero, instalaciones, pérdida de calidad de vida e inseguridades.

Los menores inmigrantes no se pueden devolver, y éstos se tienen que mantener y formar hasta su mayoría de edad, y luego están los que se escapan de los centros para vivir de lo que sacan en las calles. Nuestros albergues, instalaciones deportivas, centros culturales y otros inmuebles están siendo ocupados por los inmigrantes, con lo que se está perjudicando seriamente a la población nativa.

 Es obvio que en la situación actual urgen medidas para ofrecer otras alternativas que permitan descongestionar la situación en las islas. Pero si hay algo que podemos evitar es que el virus de la endofobia, el abandono al pueblo canario, la perdida de la calidad de vida de los canarios y la intolerancia se expandan, y cada día que pasa vaya en incremento. Lógicamente no olvidamos que el pueblo canario también fue emigrante por culpa de los caciques, de los terratenientes y de los los colonizadores e invasores, tal y como está ocurriendo en la actualidad. ¡No volveremos a emigrar por culpa de los que invaden mi tierra!

Hoy son los inmigrantes ilegales los que llegan de forma consentida y sin ningún control. Mañana podremos ser nosotros los que tengamos que emigrar para dejarle nuestros espacios a los que nos invaden. Así que sigamos usando la mejor vacuna contra los políticos, ONGs y empresarios: ser solidarios con el futuro de los canarios, ser afectivo con los intereses de nuestra gente, respeto e igualdad pará los canarios. Aunque ciertos políticos "protectores" de la inmigración no quieran ver lo que aquí exponemos, les podemos asegurar que nuestros argumentos representan a una gran parte del pueblo canario.

 Por lo tanto, no deben olvidar que en las próximas elecciones, los impulsores de la inmigración no conseguiran representación en las islas. Canarias siempre ha sido un ejemplo contra la intolerancia, el racismo y la discriminación, pero también son un ejemplo de cordura y de que no  son suicidas; y que por lo tanto no van a consentir el hundimiento de Canarias por una invasión de inmigrantes sin ningún tipo de control.

En definitiva, Canarias, por mucho que quiera no es una sociedad donde caben todos por la limitación de su espacio, por la falta de empresa y de una economía saneada.