LA FUNDACIÓN CÉSAR MANRIQUE RECHAZA LA INSTALACIÓN DE 53 TORRETAS PARA EL TENDIDO ELÉCTRICO DE ALTA TENSIÓN QUE PROMUEVE RED ELÉCTRICA ESPAÑOLA EN YAIZA, POR SU ALTO IMPACTO AMBIENTAL Y PAISAJÍSTICO

REE


La Fundación César Manrique (FCM) considera que el proyecto promovido por Red Eléctrica Española (REE) “Línea Aéreo Subterránea a 132 Kw Doble Circuito Nueva Subestación 132 Kw Mácher - Nueva Subestación 132 Kw Playa Blanca”, que pretende instalar 53 torres de entre 29 y 50 metros de altura, entre Mácher y Playa Blanca a través de Femés y afectando al Monumento Natural de Los Ajaches, es una iniciativa inaceptable para Lanzarote, que atenta gravemente contra su patrimonio paisajístico y natural.
El proyecto del cableado eléctrico de REE, autorizado por el Gobierno de Canarias a través de la Dirección General de Industria y Energía de la Consejería de Economía, Industria, Comercio y Conocimiento, dirigida por el lanzaroteño Erasmo García, tiene, a juicio de la FCM, un impacto demoledor sobre la singularidad paisajística y ambiental de Lanzarote, una de las señas más significativas y reconocibles de la identidad insular y de gran valor añadido para su imagen turística.
La defensa de la idiosincrasia del paisaje y la naturaleza de la isla ha sido una constante histórica de la sociedad insular a lo largo de los últimos lustros. Signo de su esfuerzo por mantener y conservar el patrimonio cultural y natural de la isla. En la búsqueda de ese objetivo colectivo, a lo largo del tiempo Lanzarote ha impulsado distintos mecanismos de protección que hoy son ignorados por el proyecto mencionado. Una trayectoria de defensa del territorio de la que es expresión un texto de denuncia César Manrique escrito en 1982, donde critica duramente intervenciones desafortunadas en el paisaje insular por acciones parecidas a las que hoy nuevamente nos amenazan: “Todo lo realizado en la isla por empresas estatales, como las escuelas que deberían haber sido modélicas en el entorno de la isla; Unelco compañía dependiente del Estado, que ha sembrado de torres metálicas, de tubos de hierro galvanizado, de pantallas espantosas, de cables, produciendo un verdadero destrozo del patrimonio arquitectónico-popular, paisaje, etc., y la Telefónica con verdaderas hileras de postes horrendos […], cuando todo esto adultera y estropea al país entero, sobre todo en las islas cuya economía se basa en la industria del turismo que como atractivo tiene su propio paisaje y el pintoresquismo de sus bellos pueblos. Todo esto se podría haber hecho fácilmente subterráneo […]”
El desafortunado proyecto de REE, impropio para una isla como Lanzarote, que cuenta con la aprobación del Gobierno de Canarias y la oposición del municipio afectado y de distintos actores de la sociedad insular, merece un rechazo sin paliativos por su insensibilidad paisajística y su brutalidad. Una intervención más, que responde a la lógica de la nueva Ley del suelo proyectada por el ejecutivo autonómico: obviar cualquier atisbo de estimación de su impacto en el territorio y ponderar de manera equilibrada las acciones que faciliten el bienestar socioeconómico de la isla y la protección del medio.
Parece razonable pensar que en una isla Reserva de la Biosfera y pionera en el Estado en compatibilizar la protección de la naturaleza con el desarrollo económico y humano, cualquier proyecto que tenga incidencia en un territorio, tan frágil y vulnerable como el de Lanzarote, debería tomar en consideración la minimización los posibles impactos negativos. Así, para justificar el agresivo proyecto programado por REE se recurre a la manoseada excusa de la necesidad de garantizar el suministro eléctrico sin contemplar soluciones alternativas que tiendan al impacto visual cero.
Por los motivos expuestos, la FCM quiere manifestar públicamente su rechazo al proyecto del tendido eléctrico que pretende implantarse a lo largo de 14 kilómetros de la superficie de la isla. Insta, asimismo, a las instituciones insulares y al Gobierno de Canarias a que pongan en activo el compromiso asumido en su día de defender el soterramiento del tendido, solicitando la paralización del mismo y hace un llamamiento a la sociedad civil para que exprese su desaprobación y se movilice en contra de este proyecto grosero que degrada el patrimonio natural y paisajístico de Lanzarote.