"Eat The Beat", concierto de Acantha Lang: la música que conmueve cuerpo y alma, en el Edificio Miller

César Álvarez
ASSOPRESS

El excelso “restaurante” cultural y musical de Juan Salán (Producciones), al que como es habitual hay tanto que agradecer, nos traía otro delicioso menú en la séptima edición de “Eat The Beat” con la “MasterChef” Acantha Lang, una de las voces actuales más significativas en el panorama musical. 

La artista y cantante norteamericana, nacida en Nueva Orleans-Luisiana, prosigue con su sello propio la historia de la música y del Soul, con mitos como Aretha Franklin o Nina Simone, y es candidata a los próximos Grammy. Después de un Ep, “Sugar Woman”, viene presentando ahora su espléndido primer disco de larga duración, “Beautiful Dreams”.
Ciertamente, Acantha mostró esta relevancia e impacto que tiene en el mundo de la música: con su maravillosa voz y personalidad, acompañada de una excelente banda, nos regaló un magnífico concierto; e hizo vibrar y gozar al público, congregado para verla, en el Edificio Miller (Las Palmas de Gran Canaria) este sábado día 21 de octubre. 

Y, de esta forma, Lang fue desgranando las fabulosas canciones que componen su sublime debut discográfico. Canciones en esa onda más soul y de medios tiempo como la inicial “Sugar Woman”, “Come Back Home”, “Eventually”, “Carry The Weight”, “It's Gonna Be Alright” o la emotiva “Lois Lang” (dedicada a su madre según nos confió en el concierto), que emocionaron al público con ese derroche de sentimientos y envolventes melodías.        


Entremedias, se marcó una estupenda versión de esa joya que es “What's Going On”, del genio Marvin Gaye, muy aclamada y coreada por el respetable. Asimismo, Acantha visibilizó todo su talento y carisma en esos temas más en clave de funk y potentes o de Westcoast-Aor como “He Said/She Said”, “River Keep Runin”, “Ride This Train” o “Beautiful Dreams” que hicieron bailar, cantar y disfrutar al público de lo lindo. Además, el sonido y demás efectos estuvieron muy bien, claros y nítidos.
Durante su actuación, Acantha derrochó mucha cercanía y simpatía con la gente, incluso se atrevió a hablar algo de español que, junto a su prodigiosa voz y puesta en escena, provocó que el personal estuviera muy entusiasmado y entregado durante todo el concierto. Todo ello muy de agradecer, más en los tiempos que corren. Finalmente, en este sentido, Lang salió hasta la entrada del Miller a firmar discos, hacerse fotos y hablar con el público, que disfrutó mucho con su presencia, pudiendo un servidor intercambiar palabras e impresiones con ella, todo un regalo y gozo.
Solo queda desear que esta tan brillante artista nos siga dando su luz y arte con esa música de calidad, virtuosa y que es una delicia para el alma, esperamos que vuelva de nuevo a Las Palmas, ciudad que ayer se metió en su corazón para siempre. Muchas gracias por todo y que vaya todo muy bien, amiga Acantha, te deseamos todo lo mejor en lo que (creemos) será una muy fecunda trayectoria en el mundo de la música Y es que lo más bueno siempre está por venir.