Reactivemos el cultivo de la cochinilla

 Recientemente hemos podido saber que Greenpeace, como recoge la página ecodiarioeleconomista.

 Recientemente hemos podido saber que Greenpeace, como recoge la página ecodiarioeleconomista.es en un artículo que lleva por título Greenpeace desafía a Zara por productos peligrosos en prendas, “realizó el sábado una serie de “acciones de sensibilización” ante tiendas de la marca española Zara, como parte de una campaña contra la utilización de substancias peligrosas en los tejidos de sus prendas”. Desde este mismo sitio en Internet, se añade que el grupo ambientalista “preparó manifestaciones ante tiendas de Zara en Francia, Alemania, España, Suecia y México, para denunciar la utilización de productos tóxicos en los tejidos utilizados por la marca, y la falta de compromisos de la empresa con relación al tema (…)”. Otras grandes marca-añaden desde esta página- “como Puma, Nike, Adidas, H&M, Marks and Spencer y Li-Ning ya se comprometieron a no utilizar cualquier substancia peligrosa en sus productos”.

Hablando de ecologismo, es el momento ahora en que podríamos apostar como ya hemos dicho, por la reactivación del cultivo de la cohinilla, que tantos beneficios nos reportó a los canarios en el pasado, y no por su total y absoluto abandono. Utilizado por los aztecas desde tiempos inmemoriales, su nombre era nocheztli cuya traducción es “sangre de nopal”. A Canarias llegó procedente de Cádiz hacia 1835; en 1523 los españoles tuvieron motines y conflictos con los nativos americanos por el control de la cochinilla. Este producto era muy apreciado por las naciones americanas de Méjico ya que servía como tinte. El control y el comercio de este bien quedaron en manos de los españoles tras someter a la nación mexica.

En pleno proceso de independencia de los pueblos americanos, los españoles con miedo a perder sus colonias y el control que tenían de los productos de estas, deciden llevar la cochinilla a España donde intentan aclimatarla en Andalucía, lugar éste con un clima más cálido y propicio para su cultivo donde el insecto se adaptó rápidamente y las Cortes españolas permitieron su expansión. Don José Quintero Estévez, canónigo de La Laguna, importa los insectos hasta expandirse y convertirse en el producto de mayor importancia en Canarias en décadas posteriores. En la segunda mitad del siglo XIX, los barcos carboneros que llegaban a Canarias aprovechaban su paso por las capitales canarias para cargar el producto con destino a Inglaterra. Nuestras relaciones económicas libres de impuestos con Gran Bretaña favorecieron nuestra economía y evitaron la decadencia que el colonialismo sometía a nuestra patria. Este es otro ejemplo de que la libertad de comercio de nuestro país con Gran Bretaña siempre nos beneficiaba. Esto lo podemos aplicar a cuando seamos un estado soberano. La decadencia y la frustración a que nos somete el usurpador colonialista.

Hoy en día lo que fuera la gran riqueza de Guatiza y Mala prácticamente ha desaparecido, solo quedando algunos agricultores ya muy mayores cuyas labores quedan reducidas a un pequeño trabajo artesanal. La falta de un estado propio con soberanía económica y política nos hace ver cómo se maltrata un cultivo tras otro haciéndolo desaparecer por la escasez de libertades y soberanía económicas a las que la tiranía colonial nos somete. Hace dos años se celebró en Marruecos el Séptimo Congreso Internacional del Nopal. El Gobierno marroquí, viendo el crecimiento del consumo de este producto ha dado un espaldarazo de apoyo a la expansión de este cultivo donde su crecimiento ya es una realidad.

Un amigo del pueblo de Guatiza, en Lanzarote, interesado en la historia y que por desgracia falleció recientemente, me enseñó unos documentos manuscritos del siglo XIX donde se detallaban las toneladas de lino que se plantaban en la costa de Guatiza, donde la climatología muy árida da la sensación hoy en día que allí no se pudo haber producido  ningún cultivo. Sin embargo, los sacos de lino para el almacenamiento de la cochinilla, la materia prima de dichos sacos, también se plantaba y se producía en esta zona.

Hoy agentes pagados por el colonialismo prohíben bajo multas cualquier autonomía del agricultor para poder desarrollar su trabajo en libertad. No, señores europeos, nuestra libertad está cercana y esta será un hecho. ¡Vivan las canarias libres!