Los 4 Jinetes del Apocalipsis Colonial

 

J.M.Soria “El Benefactor”, Paulino “El Insumiso”, Rajoy “El Boss” y Felipe “El Rey de Oros” son los cuatro jinetes de los caballos, ya desbocados, de este apocalipsis petrolero-colonial. Esto de los bíblicos jinetes con sus caballos de colores en realidad tienen como padre literario al profeta judío Zacarías (Zac-1-8) y lo hereda Juan en el “Libro de las Revelaciones”  y, por su número (4) estaban concebidos para cubrir todo el mundo habitado llevando la muerte, la guerra, el dolor y la desgracia, pero los mentados cuatro jinetes de este apocalipsis colonial son de menor entidad y circunscriben su campo de acción a esta heptainsulana nación.

J.M.Soria, ministro servil de España, trapacero y rapaz, gran pescador de salmones noruegos y bien conocido en estas ínsulas por los negocietes personales y familiares, se gana a pulso el satírico apelativo de “El Benefactor” por las promesas de miles de empleos que se van a crear y de los millones de euros de beneficios que generarán para Canarias las prospecciones de REPSOL en “aguas españolas y no canarias” como se ha encargado de recalcar repetidas veces, aunque tampoco son españolas, y sea una obviedad que sin soberanía, sin independencia, no hay aguas propias por mucho que pregone lo contrario CC en su propaganda partidaria. Desde luego que el caballo del lambido Soria, dado lo que se propone para esta colonia, es el negro, el caballo del hambre¸ cuyo jinete lleva marcado el número 666, el de la bestia que sirve al Dragón que, en este nuestro caso, simboliza a España y es más heráldico que aquella gallina negra que usara Franco y sus muchachos.

Paulino, medianero mendicante de las migajas españolas y máximo sostén del colonialismo con su pseudonacionalismo y su Coalición de espurios intereses,  ahora pretende presentarse  como “El Insumiso” ante el poder colonial y amenaza con la ruptura de relaciones de Canarias con el gobierno de España -¡ojo! Con el Gobierno de España, no con el Estado Español que es el que nos coloniza- si este continúa con las prospecciones “de forma unilateral”. Este lambido “alzado de boquilla” culpa al otro berringallo de Soria de ser el que está presionando a los santos varones de Repsol para efectuar las prospecciones incluso –dixit- contra el interés de la multinacional petrolera y, por ello, sin tener que enemistarse con su amiguete Antonio Brufau –que nunca se sabe cuando tiene que usarse una cuña así-  plantea como remedio milagroso apelar a la mediación del Rey don Felipe y de Mariano Rajoy, para mitigar los riesgos de un conflicto que es el más grave y el de mayor calado en los más de 500 años de historia desde la conquista castellana del Archipiélago” según afirmó en rueda de prensa y recalcó luego en entrevista de la radio española de la SER, aunque desde luego se guardó muy bien de aclarar lo que esa hipotética ruptura significa. El solo hecho de que persista en su empeño de servir de felpudo a Rajoy o al reciente Rey de España –heredero de Franco a través de su corrupto papá- indica la realidad de la sumisión criolla. Sería lógico asignarle a este lambido un caballo verde, pero como es el de nuestras estrellas de esperanza le damos una montura de color escarlata que en el Apocalipsis 17-3 lo lleva “una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos”.

Y vamos con los dos jinetes que quedan. Indudablemente y por culpa de los españolitos –y de los colonizados- que lo votaron, Rajoy es “El Boss” que comanda la majuga de corruptos y corruptores gubernamentales que cada día sacan nuevas miserias y golfadas a la luz y que se han encargado de dinamitar cualquier atisbo de un supuesto “estado del bienestar” o del mínimo de justicia social que permita vivir con dignidad a los que no son objeto de sus favores, de sus sobresueldos o de sus infames y abultados sobres, mientras que el proclamado por la entente PP-PSOE -y algún añadido- como Rey es, sin duda el“Rey de Oros” dada la fortunita que su excelso padre ha amasado desde que el fenecido dictador español lo nombrara sucesor. ¿Cuál será el caballo de cada uno de ellos? Según San Juan, supuesto autor del Apocalipsis, quedan el blanco, cuyo jinete porta una corona aúrea y el encarnado –rojo es más una definición política que un color- que simboliza la guerra. Por lo de la corona sería del Rey de Oros, pero eso del blanco, la pureza y la victoria no le pega y tampoco a Rajoy. Opto por mezclar los dos colores y asignarles a cada uno de estos jinetes caballos rosados. Seguro que al Boss le entusiasma el cambio.

Es totalmente absurdo pensar en la reconversión de Paulino y sus huestes al nacionalismo real y abandonar sus cómodas poltronas para plantarle cara al gobierno español, que bien se encargó de recalcar lo del gobierno y poner a salvo su inmaculada fidelidad a la monarquía colonial, aunque sea una monarquía de opereta. Sabe perfectamente que su supuesta insurrección es una farsa preelectoral de cara a unos cada vez más cabreados electores. Sabe también que el propio Rajoy, como cabeza de ese gobierno colonial, ya se ha comprometido con Baleares a tener en cuenta su opinión contraria a que se hagan prospecciones en sus cercanías, como sabe también –y lo sabemos todos- que Baleares es una parte insular de España, y por ende, intocable, mientras que este archipiélago africano nuestro es una colonia cuyo destino es ser explotada a cualquier precio, y sabe también que el llamado Felipe VI ni pincha ni corta ni tiene vela en este nuestro entierro. ¿Porqué no ha llevado ya, como Gobierno de un Territorio NO AUTÓMO el caso al Comité de Descolonización de la ONU? Simplemente porque el mal llamado “Gobierno Canario” y la lumpenburguesía criolla a la que sirve siguen siendo el primer sostén de la situación colonial y se lucran con ella

No es el perrito faldero  del pescador de salmones que aspira a un puestito en el Consejo de Administración de Repsol el responsable final de toda esta tragicomedia. Como ministro es la voz de su gobierno y de su Boss. Esta es toda una estrategia colonial y solo tiene un responsable final real. Nosotros, el pueblo canario, que no hemos sido capaces de romper esas ataduras coloniales. De todas formas me acojo de nuevo al Apocalipsis sanjuanero, eso sí, cambiando el literal en que figura Cristo combatiendo a caballo por nuestro pueblo alzado y luchando con todas las armas posibles. En Ap 17-19 se relata como al final, la Prostituta llamada la “Gran Babilonia”, que encarna evidentemente a España, mantenida en alto por las Bestias y el Dragón, son capturadas y arrojadas a un lago de fuego, que es lo que le resta por hacer al pueblo canario.

Francisco Javier González.

Gomera 18 de agosto de 2014