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Francisco Javier González

PODEMOS visto desde el Mirador de Guahedume

Soberanista

Francisco Javier González | 28 de febrero de 2015

 

Hace ya como 9 o 10 años que escribí para un número de “Liberación” una reflexión sobre los “miradores” isleños que, al desaparecer tristemente el periódico, quedo sin publicar. Le transformé el encabezado y vio la luz en “Magec”. La idea matriz, que hoy retomo, era que incluso las cuestiones más supuestamente objetivas no solo son del color del cristal con el que las miramos sino que, además, dependen desde donde las miramos, del lugar en que nos situamos para mirarlas, esto es, del “mirador”. Analizaba allí, isla a isla, en que mirador isleño me situaría como observador de nuestra realidad canaria y terminaba dándole preferencia al Mirador de Guahedume, en el altiplano gomero, donde aún hiende el aire el hastia de Hautakuperche que acaba con la vida y la tiranía del pseudo-conde  trasvestido Hernán Peraza, donde  resuena el silbo comunicándonos, en un reclamo libertario,  que “ya se quebró el gánigo de Guahedume” comenzando así la llamada “Rebelión de los Gomeros”, la primera en que se alzan los isleños supuestamente sometidos por el conquistador hispano. Del conde solo queda una negra memoria, pero el colonialismo que hizo posible tal figura, sigue tan vigente y rapaz como el día en que los ejércitos españoles dieron por dominadas y controladas a estas ínsulas africanas. Esto me obliga a mirar las cosas desde la rebeldía porque, ni en mi mente ni en mi corazón, como tampoco en el de muchos compatriotas canarios, tienen cabida ni la sumisión ni la lógica de la dominación. Es pues, desde este barrunto de libertad que para mí es Guahedume, es desde donde quiero observar el interesante fenómeno político que significa “PODEMOS”.

No voy a valorar, como ya lo hacen hasta la saciedad sus rivales españoles, cuestiones como la que se plantea con el “caso  Monedero”, sus cobros y sus cuentas con la Hacienda Española. Aclaro, eso sí, que me parece una falta de ética pregonar una reforma de impuestos dirigida a evitar la enorme diferencia de fiscalidad entre la que se impone al ciudadano de a pie con los tipos del IRPF y la que favorece a las sociedades para, al tiempo, crear una sociedad unipersonal orientada a eludir pagos y luego, en función de la posible pérdida de credibilidad, hacer una declaración complementaria, por muy legal que pueda ser esta. Flota sobre este caso la sospecha de sus competidores políticos de que ese casi medio millón de euros facturados por el Sr. Monedero, aparentemente al ALBA, sea en realidad una financiación ilegal del chavismo venezolano a Podemos. No lo sé, pero si aclaro que si al independentismo canario se le apoyara incondicionalmente -con esa o con cualquier cantidad- desde un gobierno revolucionario de cualquier parte de este planeta, no dudaría ni un segundo en aceptarlo por el medio y manera que fuera preciso. Nunca, cuando fui Secretario General del FREPIC-AWAÑAK y solo contábamos con las exiguas aportaciones personales de la militancia, se nos ofreció una oportunidad como esa, que hubiera  variado muchas cosas. Igual sostengo que si la cantidad que me sustrae mensualmente el gobierno de España por IRPF de mi pensión como enseñante jubilado pudiera evitarla, lo haría sin  dudar, porque pienso que todo impuesto que me extrae España le sirve para sostener la colonización y es realmente una extracción ilegal más en una colonia.

Paso también por alto toda la retórica de la “nueva política” de la “casta”, de los “movimientos de Unidad Popular” y de la "lógica vieja de pactos entre partidos” para basarme en realidades, en hechos concretos. En la “Guía para construir candidaturas de unidad ciudadana y popular”, en que se expresan con claridad las condiciones de participación, se nos dice que “nuestra propuesta municipal consiste en poner nuestra capacidad política en juego, implicándonos en aquellas iniciativas municipalistas que cumplan a rajatabla con los requisitos de la nueva política: la participación, la transparencia, la regeneración y las posibilidades de victoria y cambio. Y ser fuerza protagonista de estas iniciativas con todo nuestro potencial en el territorio y a escala estatal. Para ello, y entre otras cosas se exige que:

 Las candidaturas de unidad popular no pueden ser sumas de siglas y por tanto su expresión formal deberá ser preferentemente la de la Agrupación de Electores.

 Las candidaturas de unidad popular y ciudadana no buscan ubicarse en la izquierda del tablero sino ocupar la centralidad. Tampoco son candidaturas de activistas y movimientos haciendo política-estética para sí mismos. Son candidaturas de mayorías que quieren vencer para hacer del hartazgo ilusión y del descontento poder de la gente.

Me pregunto que habrá quedado de esta Guía ya que me cuesta entender y ordenar todas las vertientes diferentes que la han desarrollado. Pongamos ejemplos.  Madrid: “Ganemos Madrid”, plataforma en que participan, aparte de colectivos sociales y partidos políticos como parte de la maltrecha IU madrileña, Equo,  o Por un Mundo más Justo se han puesto de acuerdo con Podemos para impulsar una “candidatura ciudadana de Unidad Popular” mediante la creación de un nuevo partido político, que, ante la piratería política que el PP ha llevado a cabo al registrar la marca  “Ganemos” –en todos los idiomas del Estado incluyendo, por tanto, al catalán “Guanyem”- carece todavía de nombre. Similar acuerdo se ha firmado en A Coruña con “Marea Atlántica”. En Zaragoza los simpatizantes de Podemos, los de “Ganemos Zaragoza” y personas independientes conformarán otro partido “pantalla” que irá en coalición electoral con IU, Equo, Puyalón, Piratas de Aragón, Somos y Demos+. Toda una sinfonía partidaria. En Barcelona la plataforma “Barcelona Comú” -sustituta de la usurpada Guanyen- sigue liderada por Ada Colau y cuenta con la participación de ICV, EUiA –la IU catalana- Podemos, Equo y Procés Constituent. En Sevilla “Ganemos” ha constituido una coalición electoral a la que se ha sumado IU y a la que aún no se ha sumado Podemos…..Podríamos seguir pero la pregunta es ¿No se están reproduciendo los esquemas de la “vieja política” y sus pactos? Y, tras las elecciones ¿Cómo van a gestionar los resultados las diferentes militancias?

Si nos centramos en esta colonia nos encontramos con que “Canarias por la Izquierda” transformada al efecto en “Claro que podemos” patrimonializa la representatividad de Podemos en Gran  Canaria, mientras que “Si se Puede”, tras la derrota de la antigua “Izquierda Anticapitalista” por escaso margen controla la formación de Podemos en Tenerife. ¿Se puede, con los mimbres con los que se está tejiendo esta cesta, hablar de “nueva política”? ¿Qué aportan de nuevo los Sagaseta, Mery Pita, Noemí Santana, Domingo Gari, Sabaté o Isabel Suárez Manrique de Lara o incluso los descabalgados como Domingo Méndez?  Son todos “viejos” en esto de la política y conocedores de todas las triquiñuelas del oficio, adquiridas en sus múltiples militancias anteriores, que ahora trasladan a la nueva de Podemos, lo que puede augurar la repetición de episodios cainitas anteriores. Pero, en realidad, el problema no es ese. El problema, al menos para el nacionalismo canario, es ¿Qué aporta este Podemos a la liberación nacional y social de Canarias? ¿Qué señas de identidad canaria, diferentes y diferenciadas de las que mantienen sus conmilitones en la metrópoli están planteando? He de decir que, a mi juicio, NINGUNA, como tampoco, lo han hecho en sus anteriores militancias, a no ser que algunas como la Reserva para Inversiones en Canarias-la nefasta RIC- ideada por uno de sus apoyos intelectuales, González Viétez, y uno de los mayores atracos a las clases trabajadoras canarias, se pueda considerar como tal aportación.

¿Sirve entonces en esta colonia la creación de Podemos? Intenta, al parecer,  aportar esperanzas a los explotados y marginados por el poder colonial y sus medianeros isleños, pero ¿Nos permite avanzar hacia la soberanía económica, energética, alimentaria, cultural, social… partes todas ellas de la soberanía política? Aparte de que algunos independentistas de izquierda se hayan dejado seducir por el canto de estos nuevos flautistas de Hamelin –y recuerdo a algún ex-compañero del FREPIC que lo abandonó por “poco marxista” y ahora parece que Si se Puede con Podemos- hay que decir que en su práctica y en sus planteamientos nada diferencia a Podemos de las tesis españolistas que pueden sostenerse desde el tándem PP- PSOE o, más vergonzantemente, por la misma CC. La propuesta para el ejercicio de la Autodeterminación que nos regala Podemos pasa por la sacrosanta Constitución Española. Como ya he comentado en otro lugar, repito  lo que al respecto han declarado conjuntamente los líderes y candidatos a Secretarios Generales de Podemos por Catalunya, Euskadi, Galiza e Illes Balears: “debería encontrarse la fórmula para poderse materializar este derecho dentro del marco de la actual Constitución vía artículo 92 o 150.2, o con una de nueva”.  Es el nacionalismo español en su más pura esencia. El Art. 92 nos remite a la posibilidad de someter decisiones políticas a Referéndum, eso sí, convocado por el Rey a propuesta de Presidente del Gobierno y autorizado por el Congreso de Diputados, mientras que el 150.2 permite al Gobierno transferir a las Comunidades Autónomas competencias que “por su propia naturaleza sean susceptibles de transferencia o delegación. Desde luego que para ese viaje no hacía falta ninguna talega.

Tal vez ellos puedan. Yo, mirando desde Guahedume, no puedo alinearme con sus tesis que, considero, no son útiles para la lucha por la soberanía, la libertad, la dignidad y la justicia social en esta colonia africana de Canarias

Gomera a 28 de febrero de 2015

Francisco Javier González

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