El Fariseo y sus selecciones

FÚTBOL DE GARRAFÓN

 
Incrédulo de mi cuando pensaba que el fútbol base, el de los más pequeños, era todo un remanso de paz, armonía y sobre todo sinceridad y transpariencia. La inocencia de esos benjamines, alevines e incluso infantiles queda en muchos casos "adormecida" por unas situaciones que poco o nada tienen que ver con el sano espíritu de la competitividad.
Se supone o presupone que todas las competiciones de estos chavalines están regidas por una Delegación de Fútbol Insular que debería velar por el buen desarrollo de las mismas. Calendarios, grupos, árbitros y demás..., dan sentido a este fútbol base al que tanto cariño y atención debemos entregar.
Hasta ahí todo "normal", transcurren las fechas y los partidos y las diferentes ligas van tomando forma. Luego, durante la temporada, van llegando las convocatorias a las diferentes selecciones, esas donde los niños acogen con ilusión esas llamadas de esos señores que se "bautizan" ellos mismos con ese rango de seleccionador, y donde muchos de ellos saben tanto de fútbol como yo de física nuclear.
Pero bueno, hoy no toca ese tema. Esas convocatorias, siempre bajo la "tutela " de la Delegación o de la Federación, tienen todo el derecho a requerir a esos chavalillos para cualquier menester deportivo, siempre y cuando no se adultere el normal transcurrir de las diferentes ligas en la base.
Siempre ha sido así, y es que para eso se denominan equipos de fútbol federados, que comparten y acatan unas reglas y normas que se "transmiten", con mayor o menor acierto, desde esta Delegación Insular de Fútbol en esta santa isla de Lanzarote.
Pero que pasa, que siempre hay dos o tres moscas cojoneras que se aburren en sus casas y no tienen otra "feliz" idea que ir a "pasear" sus enormes palmitos por los campos de fútbol para airear sus infelicidades jodiendo al prójimo.
Como cabeza visible está el FARISEO de la BANCA que pateado desde muchos sitios, pues busca un repugnante protagonismo acaparando y enbobeciendo a algunos padres despistados para que presten a sus hijos para formar un grupúsculo que muy poco o nada tiene que ver con el verdadero sentido del FÚTBOL ORGANIZADO. Les pinta un viaje bonito, a un lugar atractivo como si fuera el dueño o representante de una agencia de viaje.
Hasta ahí, bueno, allá el que quiera dejarse SABLEAR por este sujeto y prestarse con sus hijos a esta excursión con derecho a echar alguna pachanga. Lo verdaderamente lamentable es que éste FARISEO de la BANCA interpone y antepone sus rechonchas ansias de protagonismo  sin tener la más mínima consideración con el desarrollo de la competición, importándole un bledo que en algunas ligas, como la SUPERLIGA ALEVÍN, se estén aún disputando el título de campeón. 
Al final, y en su recta finalísima, esta competición queda totalmente adulterada y secuestrada. Y lo que es peor, un tema que debería tener fácil solución si se tratara en su justa medida antes del inicio de la temporada, deja totalmente  a los "pies de los caballos" a cualquier club de la base.
En esta santa isla de Lanzarote, en el deporte rey, siguen furulando y mangonenado casi los mismos que hace 20 años. PORCA MISERIA.