FALSAS EXPECTATIVAS

Dando por sentado que el futuro de Canarias pasa indefectiblemente por un necesario e inaplazable proceso descolonizador, que nos permita zafarnos del entramado político-jurídico en el que se encuentran atrapados estos territorios de ultramar en África, y poder así construir nuestro propio futuro en paz y prosperidad, sin tutelas ni dictados de nadie; resulta que ahora, cuando se ha propuesto la perentoria organización de un gran "Tagoror por la Descolonización de Canarias", aparece un grupo de iluminados (entre los que se encuentran dos "viejas glorias del nacionalismo canario") anunciando que han logrado por fin la "cuadratura del círculo" y han dado con la "piedra filosofal" para "resolver" los graves problemas que aquejan a nuestra tierra.

Para ello, han constituido ("motu proprio" o por encargo), la llamada "Iniciativa Popular Canaria", IPC (¡no confundir con Índice de Precios de Consumo!), cuyo manifiesto fundacional ha sido colgado profusamente en las redes sociales; y que constituye, en mi opinión, una monumental falacia y un calculado galimatías político-jurídico que no se sostiene, tal es el cúmulo de inexactitudes y propuestas sin el menor rigor, donde se mezclan Legislaciones contradictorias y opuestas. Un "tótum revolútum" que, en lo que a mí respecta, constituye un grave e intolerable insulto a mi inteligencia.

Porque a mi nadie, repito, NADIE, me va a dar lecciones de Derecho Comunitario, Derecho Internacional y sobre todo de Derecho Marítimo, cuyas normativas serían de aplicación a Canarias. Y si los "consumidores" canarios se tragan todo lo que le echen; yo, que no comulgo con ruedas de molino ni presto atención a "cantos de sirena", tengo el deber ético y moral y los conocimientos necesarios para salir al paso y refutar las elucubraciones del grupo promotor de esa engañosa plataforma que está despertando falsas e ilusorias expectativas.

Por tanto, y sin entrar en las disquisiciones y en el "sofisma consciente" en el que están instalados dichos promotores, conviene aclarar lo equivoco de esos falsos paradigmas, de los que se hace autos de fé.

Dicho manifiesto parte de la base de dos status perfectamente diferenciados pero que fusionan en uno solo para inventarse un nuevo nombre: "Comunidad Archipelágica de Canarias", con un status de "Plena Autonomía Interna en Régimen de Asociación con la UE como PTUM"; sin explicar los verdaderos intríngulis y características de ambos modelos, y lo enrevesado de su aplicación. En efecto:

En el primer caso de un Territorio con Plena Autonomía Interna, estamos ante el Artículo 305.e de la Parte XVII, Disposiciones Finales de la vigente Convención de Jamaica de 1982, que consta de 320 Artículos divididos en 17 Partes Principales y 9 Anexos Técnicos; o sea, Derecho Internacional Marítimo que está por encima y tiene primacía y preponderancia sobre el Derecho interno de los Estados y del propio Derecho Comunitario.

El referéndum que se contempla en dicho Artículo debe estar auspiciado y supervisado por la ONU; y éste solo es válido para la Firma de la citada Convención, sin que ello posibilite en absoluto a delimitar ningún espacio marítimo, como se pretende, que ya vienen perfectamente establecidos en el resto del articulado de dicha Convención. Y que en el caso del Archipiélago canario solo será posible desde un Estado Archipelágico, libre y soberano sujeto de Derecho Internacional, en aplicación de la Parte IV, Estados Archipelágicos, Artículos 46 al 54 ambos inclusive.

Respecto a cambiar el status RUP por el de PTUM, ya existe un precedente internacional con la Comunidad de San Bartolomé en el Caribe, territorio de ultramar bajo soberanía francesa que desde el año 2012 cambió su condición de RUP por PTUM al haber planteado Francia ante la Comisión Europea el cambio de status. Pero, ¿va hacer lo mismo España con Canarias después de habernos hurtado del dossier que envió a la Autoridades y agentes económicos y sociales para su estudio, la Cuarta Parte del originario Tratado de Roma. Países y Territorios de Ultramar, que dió lugar al Mercado Común? Ese es el nudo gordiano de la cuestión!!!

Otra de las "perlas" del mencionado manifiesto de la IPC, es cuando se hace mención al REF como la panacea para el desarrollo económico y social de Canarias; cuando es sabido que los aspectos económicos y fiscales se negociaron por separado y que en su reforma no se tuvo en cuenta el dictamen del llamado Parlamento de Canarias que no es vinculante, dado que en última instancia la decisión la toman en Madrid y Bruselas.

Para los "encantadores de serpientes" de la junta promotora de la IPC, "El REF sólo podrá ser modificado de acuerdo con lo establecido en la Disposición Adicional Tercera de la Constitución española de 1978, previo informe favorable del Parlamento de Canarias, que tendrá carácter vinculante". Lo que supone que Canarias siga uncida a España de forma sibilina y con nuevos disfraces para ocultar el verdadero ropaje colonial.

Pero lo más esperpéntico de las "propuestas" de la PIC, que resultan ser más de lo mismo convenientemente aderezadas, es cuando establece "la condición política de canarios mediante una vecindad Civil especial canaria", que sustituye a la tantas veces demandada, por imprescindible, Ley de Residencia. Más o menos lo que viene a decir ese bodrio de Estatuto de Autonomía de Canarias, de qué "es canario todo ciudadano español empadronado en un Municipio de las Islas".

Y hasta aquí un repaso a los aspectos más "sui géneris" del manifiesto de la recién creada Iniciativa Popular Canaria (IPC), donde la palabra descolonización ha brillado por su ausencia. ¿A qué están jugando los componentes de su junta promotora, y cuáles son sus verdaderos intereses?

Nota final:

A los indocunentados, ignorantes y analfabetos que pululan por las redes sociales opinando de todo sin conocimiento alguno (la ignorancia es atrevida), y cuyo único objetivo es insultar, difamar y descalificar por sistema a los autores de escritos que no son de su ideología política, con la consigna de "matar al mensajero"; quiero dejarles muy claro que "no ofende quien quiere, sino quien puede".