La panga: el último enemigo


Voy a ser bastante crítica con las noticias sobre el pescado panga que nos han bombardeado estas últimas semanas.

Primero, que la panga es muy perjudicial para la salud desde el punto de vista de la seguridad alimentaria. Entonces yo me pregunto ¿cómo han permitido las autoridades sanitarias que se comercialice​ durante años un producto que es inadecuado para su consumo debido a que está altamente contaminado?.

Después, que es muy pobre en nutrientes, ¿por qué? me pregunto, y para ello comparé los valores nutricionales, según la “Base de datos española de la composición de los alimentos”, de la panga con otros pescados como la merluza y el lenguado, sacando en conclusión​ que los valores nutricionales son muy parecidos.

También dijeron que era pobre en Omega​ 3, ¡pues claro! es un pescado blanco. Los pescados ricos en Omega 3 son los pescados azules.

Más tarde leo que es malo darlo a​ los niños en los colegios. Todos sabemos que a los niños no les suele gustar el pescado, entonces ¿qué les damos? sardinas, pescados llenos de espinas, besugo que es carísimo y no se lo pueden permitir los colegios públicos, otros pescados que lo queramos o no están contaminados en origen debido a la salvaje contaminación de los mares por parte de los seres humanos.

Ahora me entero que una gran supe​rficie lo va a retirar de sus lineales porque es muy contaminante para el medioambiente y porque las personas que lo producen trabajan en condiciones de esclavitud, o sea, que el resto de productos que vende esta gran superficie ¡ni contamina ni utiliza “esclavos” para su fabricación! Me tengo que reír, lo siento. Pensemos en otros productos que vende esta gran superficie como café, cacao,refrescos, ropa, calzado, equipos informáticos, juguetes... producidos en países pobres,muchas veces por niños, en condiciones infrahumanas, utilizando materias primas que contaminan tanto a los trabajadores como al medioambiente.

Guerra contra la panga, y qué pasa con otros pescados, también considerados como pescados baratos de poco valor nutricional,como la perca (recomiendo ver el documental​:​ “La pesadilla de Darwin”) o​ la tilapia que proceden de África.

Con todo esto no es que esté defendiendo la panga como un pescado maravilloso, sino que me parece una hipocresía más que tenemos que aguantar los ciudadanos y considero que si este debate se ha abierto ha sido por el anuncio de la gran superficie de no vender más panga, lo cual considero que se debe más a alguna estrategia comercial​,​ que a proteger la salud de los consumidores.

Juzguen ustedes mismos.

(​*) Bióloga. Tecnobióloga Alimentaria.