Fue el Presidente de Liberación Canaria en Lanzarote, Nicolás Cabrera, quién inició la lectura del Manifiesto a las 7 Estrellas Verdes:
"Ahul
Buenas tardes a todas y todos:
Hoy no venimos solo a hablar de una bandera.
Venimos a hablar de algo mucho más profundo:
De nuestra historia.
De nuestra dignidad.
De nuestra identidad como pueblo.
La bandera canaria —blanca, azul y amarilla, con siete estrellas verdes— no nació en un despacho, ni fue impuesta desde arriba.
Nació en la calle. En los años 60, cuando alzarla significaba arriesgar la libertad, el trabajo o incluso la vida. Fue el símbolo de quienes no tenían voz, pero sí coraje. De obreros en huelga, de estudiantes en lucha, de barrios que no se resignaban al olvido.
Desde entonces, ha estado presente en todas las luchas del pueblo canario. En cada protesta, en cada pancarta, en cada balcón que se niega a callar. Y por eso no es casualidad que hoy haya quienes intentan cambiarla o vaciarla de contenido. Porque saben que los símbolos importan.
Saben que si nos quitan lo que nos une, nos hacen más manejables. Y lo hacen, dicen, en nombre de la “inclusión”, pero esa supuesta inclusión muchas veces no es más que una excusa para borrar la memoria y deformar lo que representa esta bandera.
Si alguien quiere entender por qué esta bandera importa, que vaya al Puerto de La Luz, donde los estibadores la colgaban en lo alto de las grúas. Que camine por La Laguna, donde estudiantes la alzaban frente a la dictadura.
Que pasee por La Isleta, por Arrecife o por Telde, donde aún hoy ondea en los balcones como señal de resistencia. Porque esta no es una tela cualquiera. Es parte de nuestra memoria. Es parte de nuestro presente. Y es también una promesa de futuro. Por eso hoy decimos alto y claro:
- Proponemos que la bandera canaria con las siete estrellas verdes sea declarada patrimonio cultural del pueblo canario.
- Que se enseñe en las escuelas, como parte esencial de nuestra historia y de nuestra identidad.
- Y si permitimos que la vacíen de sentido, ¿qué símbolo tendrán los niños y niñas de Canarias para reconocerse en su historia y en su pueblo?".
Seguidamente tomó la palabra la veterana soberanista Nuria Cedrés, quién recordó al Ilustre poeta de Agüimes, Francisco Tarajano:
«La bandera de mi patria , tiene un recio pedestal
en toda mi alma canaria, sin la mancha colonial.
Es la bandera que marca, las señas de identidad:
el amarillo, Canarias; el azul, la libertad;
el verde, bella esperanza; el blanco, fecunda paz
y siete estrellas que llaman, a fértil fraternidad.
Blanca, azul y amarilla, es mi bandera
con siete estrellas verdes, que reverberan.
Esa bandera, que me bese la cara
cuando me muera.
¡Mira que suerte: sentirme buen canario
hasta la muerte». ”
Añadiendo con emoción:
"Compañeras, compañeros:
Defender nuestra bandera es defendernos a nosotros mismos. Es cuidar la memoria de quienes lucharon antes y sembrar el camino para quienes vendrán después. No dejemos que nos la quiten. No dejemos que nos la vacíen. Porque esta bandera no es pasado: es futuro.
Y ese futuro se llama Canarias.
Muchas gracias".