Mientras la Consejera Migdalia Machín se presenta ante la UNESCO en Barcelona (MONDIACULT 2025) como la gran defensora del patrimonio, asegurando que la protección del mismo es "asegurar la identidad colectiva" y destacando a Canarias como "pionera" en la gestión de riesgos... la realidad en casa es otra.
El yacimiento arqueológico de Zonzamas en Lanzarote, uno de los enclaves indígenas más importantes de Canarias y "la expresión viva de lo que somos", continúa en un estado de abandono que muchos califican de vergüenza.
Un patrimonio crucial, constantemente denunciado por el deterioro y por estar rodeado de la basura y la desidia institucional del Complejo Ambiental.
No más demagogia política: exigimos que la protección del patrimonio empiece por limpiar y rehabilitar nuestros propios tesoros.
¿De qué sirve el discurso en la UNESCO si se pisotea nuestra historia aquí?