16:32 h. jueves, 13 de junio de 2024

Resistencia al cambio, un mal de nuestro país

 |  02 de marzo de 2023 (16:06 h.)
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JAVIER MONTES PARDO - ASSOPRESS. Licenciado en Psicología. Máster en Educación.
Me parece muy importante reflexionar, e intentar comprender, diferentes ámbitos de acción de nuestro país, como lo son: el político, el de funcionamiento de las empresas, el de las relaciones entre ciudadanos y algunos otros. Ello, con el objetivo de tener una visión coherente que me permita entender y explicar ciertas actitudes y comportamientos que, a diario, se manifiestan en los españoles.

Para hacerlo, apelo a mis conocimientos y experiencias de trabajo durante casi cincuenta años, en procesos y actividades de cambio y mejora, con diversos tipos de individuos, empresas y organizaciones. Para ello, y con la finalidad de que mis “intervenciones de consultoría” tuvieran éxito, debí ahondar en procesos psicológicos, con el fin de comprender, cómo el desarrollo humano y la madurez psicológica, o ausencia de esta, aún en adultos, afecta la actuación y el comportamiento de los individuos en diferentes ámbitos: Familiar, social, educativo, laboral, político, etc.

La resistencia al cambio, es una respuesta común que experimentan las personas cuando se les presenta una situación nueva, desconocida, un cambio en sus rutinas, o una perspectiva diferente para la ejecución de su trabajo. Esta respuesta es motivada por una variedad de factores psicológicos y emocionales que influyen, en cómo las personas se adaptan a las situaciones nuevas o cambiantes.

Las personas, pueden tener miedo de perder el control o de enfrentarse a consecuencias negativas si algo sale mal. La incertidumbre del cambio suele ser una fuente de ansiedad, qué con frecuencia, lo lleva a resistirse. La mayoría de las personas prefieren la estabilidad y la previsibilidad en su vida cotidiana, lo que les proporciona una sensación de seguridad y bienestar. Cuando se les pide que cambien sus rutinas o procesos habituales, suelen resistirse porque sienten que están perdiendo el control sobre sus vidas. Claro así es muy difícil avanzar, progresar.

Además, la resistencia al cambio, puede estar relacionada con la identidad personal. Las personas a menudo se identifican con ciertas características y comportamientos, y el cambio puede amenazar esa identidad. Un trabajador que ha estado en la misma posición durante mucho tiempo puede y suele tener miedo de cambiar de trabajo porque siente, que su trabajo es parte de su identidad.

Personalmente considero que la madurez psicológica alcanzada por cada persona durante el proceso de desarrollo de su personalidad y de su ego, sin duda influye notablemente en su actitud y posterior comportamiento ante el cambio y el futuro.

La madurez psicológica se refiere a la capacidad de una persona para comprender y aceptar los cambios en su vida y adaptarse a ellos de manera saludable. Las personas que son emocionalmente maduras tienen la capacidad de enfrentar situaciones nuevas y desconocidas con una actitud abierta, flexible y coherente. Tienen la capacidad de aceptar la incertidumbre y aprender a adaptarse a las situaciones cambiantes. Todo lo contrario, sucede con personas con baja madurez. Ven y lidian con el mundo de forma no adecuada.

Las personas con baja madurez psicológica, se resisten porque tienen dificultades para lidiar con lo nuevo, diferente, con la incertidumbre y el estrés que les produce. Pueden sentirse amenazados y tener dificultades para adaptarse a nuevas situaciones. Está claro que la resistencia al cambio es una respuesta común en las personas y puede estar motivada por diferentes factores psicológicos, tales como: el temor al riesgo, miedo a lo desconocido, temor a fracasar, la comodidad habitual, la seguridad de la rutina, la identidad personal y otros.

La pregunta que el lector se estará haciendo es, porque considero esencial hablar de este tema. La razón fundamental, viene motivada por la exagerada resistencia que a diario observo en el mundo de; la política, de los medios de difusión y comunicación donde tertulias y titulares, no dan la perspectiva real, verdadera de lo que el actual gobierno progresista viene realizando e introduciendo como cambios y mejoras para beneficio del país.

Hoy al encender la televisión, vi una vez más al vilipendiado presidente Sánchez, hablando en positivo, de cómo España está trabajando y avanzando bien, dentro de lo que conforma Europa, y donde él, personalmente y el gobierno del país vienen obteniendo éxitos y avances que ponen a España en un nivel y un plano de influencia jamás alcanzado hasta ahora por ningún gobierno previo.

Su discurso fue en la apertura de la Conferencia Internacional de Energías Renovables, celebrada esta semana en Madrid. Su presentación dio un marco positivo de los avances, mejoras y cambios que se vienen dando en España en materia de recursos renovables y en la apuesta del gobierno actual, y por tanto de España, en ello. Las resistencias y la continua negación de la realidad, son inmediatamente manifestadas y agrandadas por la oposición, que se resiste a todo, lamentablemente sin importarles el país.

De esta manera se hace cada vez más difícil para el país, avanzar, progresar, inclusive liderar iniciativas. Esta resistencia al cambio y a las mejoras se  hace muy difícil por el hecho de que son muchos los reman en la dirección contraria. Y así, el país, la sociedad y los ciudadanos “que los parta un rayo”.