La operación se saldó con la detención de cuatro personas, de edades comprendidas entre 26 y 53 años, y la investigación de un quinto individuo por presuntos delitos contra la propiedad intelectual, pertenencia a grupo criminal y un delito contra los derechos de los trabajadores.
Durante la intervención se bloquearon 16 cuentas corrientes con 179.000 euros y se incautaron 47.000 euros en efectivo. Según fuentes oficiales, se evitó la distribución y venta de material falsificado valorado en ocho millones de euros.
La investigación se inició en julio de 2025, tras la inspección de varios contenedores de ropa que llegaban a Lanzarote, lo que condujo a los agentes hasta una nave industrial en el municipio de Arrecife. Allí se descubrió una fábrica de confección industrial donde se reproducían logotipos y diseños de marcas reconocidas, actividad que, según la Guardia Civil, se llevaba a cabo desde hacía al menos siete años con un sistema organizado de distribución en el Archipiélago.
- Intervenidas casi mil cajas con prendas preparadas para falsificar
El grupo criminal importaba grandes cantidades de prendas sin marca procedentes de empresas mayoristas en la Comunidad de Madrid (polígono Cobo Calleja en Fuenlabrada, Parla o Alcobendas) que llegaban al puerto de Los Mármoles en Arrecife. En la nave industrial se confeccionaban las prendas falsificadas, utilizando un complejo entramado de serigrafiado y maquinaria especializada, entre la que se encontraban diez planchas de impresión directa por tinta, una plancha térmica y dos máquinas para serigrafiado de calzado, todas conectadas a ordenadores para reproducir electrónicamente los logotipos.
Además, los agentes incautaron logotipos, transfer y etiquetas de marcas como Adidas, Nike, Puma, Lacoste, Calvin Klein, Hugo Boss, Michael Kors, Christian Dior, Armani, Balenciaga, Gucci, Versace, Fila y Tommy Hilfiger, así como cerca de mil cajas con prendas preparadas para falsificar.
- Tres registros domiciliarios y otro en una tienda
La operación incluyó también tres registros en domicilios y uno en una tienda, donde se intervinieron prendas falsificadas, dinero en efectivo y material informático.
La Guardia Civil destaca que las falsificaciones provocan daños reputacionales y económicos a las marcas, riesgos para la salud del consumidor y posibles sanciones legales para los infractores, además de afectar a la imagen turística y competitividad de Canarias. En la investigación ha participado la Inspección de Trabajo y Seguridad Social de Las Palmas, para determinar posibles fraudes a la Seguridad Social e infracciones laborales por parte del grupo criminal.