“No han sido capaces de rehabilitar las viviendas afectadas de Titerroy y ya están pensando en construir otras 150. ¿Dónde está la coherencia? ¿Dónde está la justicia social?”
El 28 de julio de 2009, Lanzarote se estremecía con la muerte de un joven de 38 años tras el derrumbe del techo de su vivienda. Aquel suceso motivó desalojos de urgencia y el compromiso firme, por parte de las instituciones, de acometer una rehabilitación inmediata de las viviendas afectadas. Dieciséis años después, las promesas siguen sin cumplirse.