14:04 h. jueves, 30 de junio de 2022

Los organismos internacionales valoran positivamente la independencia

laverdaddelanzarote.opennemas.com  |  09 de diciembre de 2015 (18:01 h.)
Papeleta-UPC

MOVIMIENTO POR LA UNIDAD DEL PUEBLO CANARIO

El próximo 14 de diciembre de 2015 se conmemora el 55 aniversario de la Resolución 1514 (XV) de 14 de diciembre de 1960 mediante la que la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobaba esta histórica declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos colonizados.

La ONU en Asamblea General aprobó la Resolución 1514 (XV) consciente, según recoge la propia Resolución, de los crecientes conflictos  que origina el hecho de negar la libertad a esos pueblo o de impedirla, lo cual constituye una grave amenaza a la paz mundial y reconoce el apasionado deseo de libertad que abrigan todos los pueblos dependientes y el papel decisivo de dichos pueblos en el logro de su independencia.

Considera también la Resolución el importante papel que corresponde a las Naciones Unidas como medio de favorecer el movimiento en pro de la independencia en los territorios en fideicomiso y en los territorios no autónomos.

Llegados a este punto hay que hacer un inciso en lo referente a Canarias porque habrá quien, torticeramente, argumentará que Canarias tiene autonomía y por lo tanto no puede considerarse un territorio no autónomo, argumento insostenible al tratarse de una falsa autonomía, sin competencias, como lo demuestra el hecho de que en el Referéndum celebrado el 12 de marzo de 1986 el pueblo canario votó, democráticamente y por una amplia mayoría, en contra de integrarse en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), resultados que, aún hoy, próximo a celebrarse, nunca mejor dicho, el 30 aniversario de nuestra rotunda victoria en ese glorioso Referéndum, la OTAN campa a sus anchas en nuestro territorio, enrola a nuestro jóvenes en sus filas y los destina a las misiones más peligrosas como Kosovo, Irak, Afganistán o Malí.

No reivindicamos, como hacen algunos, que Canarias salga de la OTAN, porque Canarias votó en contra de integrarse en la misma, sino de que la OTAN salga de Canarias.

Por lo tanto queda claro que Canarias es un territorio no autónomo y la ONU debe, en justicia, reconsiderar su errónea decisión e incluir a Canarias dentro de su lista de territorios no autónomos, pendiente de aplicar la Resolución 1514 (XV) de concesión de la independencia a los países y pueblo colonizados, aunque el hecho de que no esté en la lista elaborada por la ONU no implica que no sea una posesión colonial española desde el año 1402, desenmascarando la manipulación y el engaño del colonialismo español a la Comunidad Internacional argumentando, también torticeramente, que España no tenía territorios ocupados colonialmente sino provincias de ultramar, equiparando un territorio como el de Canarias, ocupado militarmente, expoliado económicamente y esterilizado culturalmente al territorio continental del Estado español.

La Asamblea General aprobó la Resolución 1514 (XV) teniendo presente que los pueblo del mundo han proclamado en la Carta de las Naciones Unidas que están resueltos a reafirmar su fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana, en la igualdad de derechos de hombres y mujeres de las naciones grandes y pequeñas y a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad.

El Estado español no sólo vulnera sistemáticamente sus obligaciones con la Comunidad Internacional sino que demoniza las justas reivindicaciones de independencia de los pueblo colonizados, satanizando con esta demonización a los independentistas, pues según recoge el apartado 7 de la Resolución 1514 (XV) "Todos los Estados deberán (lo que constituye un imperativo legal) observar fiel y estrictamente las disposiciones de la Carta de la Naciones Unidas, de la Declaración Universal de Derechos Humanos y la presente Declaración sobre la base de la igualdad, de la no intervención en los asuntos internos de los demás Estados y del respeto de los derechos soberanos de todos los pueblos y de su integridad territorial.

El régimen monárquico y colonial español conculca esta normativa legal de la Comunidad Internacional, que suscribió para ser admitida en la misma, con los derechos inherentes pero también con los respectivos deberes, al tratarse de un Estado construido sobre la lacra del colonialismo, un Estado forajido por lo tanto, que no tiene historia sino antecedentes penales como, certeramente, lo definen algunos compatriotas.

Movimiento por la Unidad del Pueblo Canario