09:04 h. jueves, 20 de enero de 2022
Nicolás Montero

Las "estéticas" ovaciones al bueno de Valerón

Analista deportivo

Nicolás Montero | 29 de septiembre de 2013

 

Resultados aparte, queda pero que muy bien esos sonoros aplausos y vitoreos cuando se retira del campo el bien llamado "mago" de Arguineguín; pero basicamente lo que representan esas algarabías es la "memoria histórica" de un individuo que sin duda FUÉ, pero que también sin duda y por desgracia, ya no ES.

En la actualidad, lo que muestra y demuestra no merece ningun tipo de agasajo, todo lo contrario. Ahora sí, si nos vamos a la época del NODO y no nos movemos de ella, entonces sí que pueden ser justificados o entendibles esos aplausos y vitoreos de aquellos que no olvidan, aquella su brillante trayectoria.

La historia futbolera de JUAN CARLOS VALERÓN se podría escribir, y sin exagerar, con letras mayúsculas. Ahora lo que queda, lo que vemos, es un jugador en total decadencia y con una mediocridad practicamente plana y sin ninguna pinta de mejora. Su reconocimiento como futbolista de imaginación e ingenio se lo tiene más que merecido sin ninguna duda, pero los años y el desgaste como para cualquier mortal no pasan en vano, afortunadamente.

El todopoderoso Miguel Ángel Ramírez trajo al FLACO para el gigante amarillo como bastión y reclamo principal en un proyecto que anime al amarillismo en la meta de volver muchos años después a la Primera División del fútbol español. Tarea nada fácil, por supuesto, y para ello ha sacado a "pasear" la billetera para fichar a los "especímenes" necesarios que le den serias posibilidades para acometer tan complicada misión.

Jugadores con cierto renombre han ido recalando en la UD LAS PALMAS para fundamentar su proyecto alcista, podrán gustar más o menos, y jugarán más o menos; pero la presencia incondicional de Valerón en el once inicial poco o nada está beneficiando al representativo Gran Canario.

Lobera, bien trajeado él, apenas está inculcando nada positivo a este equipo, pero el integrar por DECRETO en la titularidad al de Arguineguín, está perjudicando mucho más que beneficiando a una plantilla que tiene otros recursos variados y con más "hambre" para hacerlo mejor en el rectángulo de juego de lo que lo está haciendo el ex-internacional con la selección de España.

Lo cierto es que la gente, el buen aficionado suele tener un exquisito gusto por el buen fútbol, y además no andan escasos de memoria con lo grande que ha sido JUAN CARLOS VALERÓN en esto del balonpié. Sin duda nunca se debe obviar.

Otra cosa bien diferente es el mundo real, el actual, y éste nos describe o mejor, nos da de BRUCES que, marketing y fotogénicos aparte, el fútbol y cualquier otro deporte se escribe cita a cita, partido a partido; y lamentablemente los minutos de gloria del bueno de Valerón hace tiempo que quedaron atrás.

Los aplausos y los reconocimientos por hacerlo mal o no hacer nada es simplemente sesgar u ocultar la realidad de un jugador al cual para la práctica de este deporte ya sólo le queda su apellido.

Eso sí, para la HISTORIA de nuestro fútbol su nombre completo sí se codeará entre los mejores. Y además con todo merecimiento.

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